miércoles, 25 de julio de 2012

XÓCHTL

SERGIO SARMIENTO / REFORMA
"Debo reconocer que me da un poco de hueva el juego del poder. Pero el poder sirve para cambiar las cosas."— Xóchitl Gálvez
Xóchitl Gálvez dice que no entiende por qué ella se ha convertido en la nota tras la detención de su hermana, Jacqueline Malinali, acusada de participar en una banda de secuestradores. "Yo no he hecho nada" ha señalado. De hecho, apunta que no ha tenido contacto con su hermana en mucho tiempo. La última vez lo hizo para apoyarla frente a una pareja violenta. El sujeto en cuestión se negaba a dejar la casa de su hermana y ella debió confrontarlo.
Xóchitl es uno de los pocos personajes públicos en México reconocible simplemente por su primer nombre. Nació en una familia de escasos recursos de Tepatepec, en el árido valle hidalguense del Mezquital. Sus primeros recuerdos fueron de su madre inclinada sobre un metate. Su padre, alcohólico, sometió a la familia a episodios de violencia.
Xóchitl ingresó a la Facultad de Ingeniería de la UNAM. Se convirtió en una hábil programadora de equipos de cómputo. Fue responsable del sistema de información del Pabellón de México en la Feria Mundial de Sevilla. Tras dejar un empleo bien pagado como protesta por la destitución injusta de unos trabajadores, fundó High Tech Services, una empresa de construcción de edificios inteligentes. El Foro Económico Mundial la nombró líder global del futuro y le dio proyección internacional.
El éxito económico no le hizo olvidar sus orígenes. Estableció la Fundación Porvenir para apoyar a niños indígenas. En el año 2000 el presidente Vicente Fox le ofreció la Secretaría de Desarrollo Social, que declinó porque no se consideraba capacitada para la tarea. Aceptó, sin embargo, ser coordinadora del programa de apoyo a los pueblos indígenas. Se distinguió no sólo por su trabajo sino por su desapego a los usos y costumbres del medio político.
El presidente Felipe Calderón le ofreció permanecer en el cargo, pero ella declinó porque consideró que el presupuesto era insuficiente para lograr un verdadero avance para la población indígena. Posteriormente fue candidata del PAN al gobierno de Hidalgo, donde fue derrotada. Hoy dice que se ha distanciado de la política, y que no regresará mientras se mantengan las actuales reglas que considera inequitativas. Ha vuelto así a su labor como empresaria.
La detención de su hermana la ha vuelto a colocar bajo las luces de la atención pública. En realidad no debería ser. Los delitos no los comete una familia sino una persona. La razón por la que se le ha prestado tanta atención a esta aprehensión en particular, sin embargo, es por el hecho de que Malinali es hermana de uno de los personajes más notables de la vida pública de nuestro país en los últimos años.
Hasta el momento es imposible saber qué tan sólidas son las pruebas por las que se acusa a Malinali de haber participado en una banda de secuestradores. La propia Xóchitl ha señalado que su hermana vive de forma muy precaria y que incluso recientemente sufrió un corte de electricidad por falta de pago. Aun está vigente el plazo para que se le dicte auto de formal prisión y el abogado, sugerido por Xóchitl, apenas está estudiando el expediente.
Realmente es triste que una política que se ha distinguido por su trabajo y su honradez esté sufriendo una situación familiar como la que ahora la agobia. Pero como señalaba un radioescucha en mi programa de radio, todo este problema subraya la honradez personal de Xóchitl. Otros políticos obtienen para sus parientes contratos, concesiones o cuando menos placas de taxi. Estos son beneficios con los que claramente no contó Malinali por ser hermana de Xóchitl Gálvez.
CONTRAATAQUE
El PRI ha decidido contraatacar y está pidiendo al IFE que presente un avance sobre la investigación a la asociación civil Honestidad Valiente que financió las actividades políticas de Andrés Manuel López Obrador durante el tiempo previo a la campaña. Jesús Zambrano del PRD dice que la denuncia es vieja y sin fundamento.


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