lunes, 27 de agosto de 2012

LA DEA, PRESUNTAMENTE INVOLUCRADA


El ataque del viernes 24 contra dos supuestos empleados de la embajada estadounidense, en la carretera federal México-Cuernavaca, sume en otro escándalo al gobierno calderonista, en especial a su secretario de Seguridad Pública. Según la información oficial, los extranjeros, que eran escoltados por un capitán de la Marina mexicana, fueron emboscados por elementos de la Policía Federal. Los comunicados emitidos tanto en México como en Estados Unidos, lejos de aclarar el ‘incidente’, sólo crearon confusión. Fuentes confiables de Proceso aseguran que los estadounidenses son en realidad agentes de la DEA que participaban en una misión para localizar al narcotraficante Héctor Beltrán Leyva, ‘El H’.   Personal de las secretarías de la Defensa Nacional y de Marina, realizaron un retén sobre la carretera federal México-Cuernavaca, al registrarse un enfrentamiento entre elementos de la Secretaría de Seguridad Pública Federal y presuntos delincuentes.
JORGE CARRASCO ARAIZAGA
MÉXICO, DF (Apro).- La Policía Federal, a cargo del secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, quedó de nuevo en entredicho la mañana del viernes 24 cuando efectivos de esa corporación participaron en una emboscada contra un vehículo de la embajada estadounidense en el que presuntamente viajaban dos agentes de la DEA que buscaban a Héctor Beltrán Leyva, "El H", escoltados por un capitán de la Marina mexicana.
El gobierno de Felipe Calderón se enredó en un confuso comunicado conjunto de las secretarías de Seguridad Pública (SSP) y de Marina (Semar) para intentar explicar la participación de los efectivos de García Luna en el ataque, ocurrido a las 08:00 del viernes 24 en el tramo carretero Tres Marías-Huitzilac.
Revuelto, el boletín oficial señaló que a esa hora "un vehículo diplomático de la embajada de Estados Unidos de América recibió múltiples impactos de bala en el tramo carretero Tres Marías-Huitzilac de parte de la Policía Federal que se encontraba en la zona realizando labores de persecución del delito".
Aseguró que los hechos ocurrieron "cuando dos funcionarios de la Embajada de Estados Unidos de América, en compañía de un elemento de la Secretaría de Marina, que se dirigían a una visita a instalaciones de la Armada de México en el cerro El Capulín, municipio de Xalatlaco, fueron alcanzados, al ingresar a un camino de terracería aproximadamente a cuatro kilómetros de la carretera libre México-Cuernavaca, por un vehículo cuyos tripulantes les mostraron armas de fuego".
BUSCARON EVADIRSE
Ante ello "el conductor del vehículo diplomático maniobró para evadirse y reingresar a la carretera, momento en el cual los tripulantes del vehículo agresor abrieron fuego sobre el vehículo diplomático".
Sin precisar por qué los efectivos de la Policía Federal atacaron el vehículo de la embajada estadounidense, las dependencias a cargo de García Luna y del almirante Francisco Sáynez Mendoza continuaron su historia: "Momentos después otros tres vehículos se sumaron a la persecución y realizaron diversos disparos con armas de fuego sobre el vehículo de la embajada."
El marino a bordo del vehículo alertó al personal de la Armada de México que se encontraba en las instalaciones del Capulín para prestar apoyo, "llegando éstos una vez que había concluido la agresión". Según la información oficial, el chofer y capitán de la Marina fue el único que resultó ileso mientras los dos estadounidenses tuvieron heridas leves y fueron trasladados a un hospital en Cuernavaca.
LLEGAN MILITARES
Al lugar del ataque también llegaron elementos de la Armada, del Ejército y de la propia Policía Federal, pero ésta es la única que estuvo involucrada en la balacera. "El personal de la Policía Federal que participó en estos hechos comparece ante el agente del Ministerio Público de la Federación para esclarecer los hechos y, en su caso, deslindar responsabilidades."
Más tarde la Procuraduría General de la República emitió un breve comunicado para asegurar que entre las diligencias ministeriales "se encuentran las declaraciones de 12 agentes de la Policía Federal, puestos a disposición de la autoridad ministerial, pertenecientes a la Unidad Operativa de Seguridad Preventiva (Estación Tlalpan) de esa corporación, y de varios testigos".
La embajada de Estados Unidos en México también emitió un comunicado la noche del viernes para asegurar que "personal del gobierno de Estados Unidos" y un capitán de la Marina que viajaban en un vehículo de la embajada estadounidense "fueron emboscados por un grupo de individuos" y al intentar escapar "fue perseguido y sufrió daños considerables".
Aseguró que como lo reconocieron las autoridades mexicanas, "miembros de la Policía Federal estuvieron involucrados y dispararon contra el vehículo", por lo que el gobierno mexicano "ha iniciado una investigación y detenido a miembros de la Policía Federal involucrados".
DOS FANTASMAS
Según difundió en su página web el periódico El Universal, los dos estadounidenses son Jess Hoods Garner y Stan Dove Boss.
Sin embargo en la página de la Secretaría de Relaciones Exteriores ninguno de los dos está registrado como personal diplomático estadounidense acreditado en México, arrojó una búsqueda hecha por este reportero.
No obstante en Estados Unidos el Departamento de Estado informó a la agencia mexicana Notimex que los dos estadounidenses atacados trabajan en su embajada en la Ciudad de México.
"Estamos trabajando con las autoridades mexicanas para investigar un incidente esta mañana en el que dos empleados de nuestra embajada en México fueron atacados", declaró la vocera del Departamento de Estado Victoria Nuland a la agencia oficial mexicana.
Al cierre de esta edición Proceso conoció la versión —proveniente de una fuente acreditada— de que el confuso ataque fue una acción de elementos de la Policía Federal contra dos agentes de la Agencia Federal Antidrogas (DEA) que hacían labores de inteligencia para ubicar a Héctor Beltrán Leyva, El H.
Según un funcionario de seguridad del gobierno federal, que pidió el anonimato, los agentes de la DEA que se trasladaban en una camioneta Toyota con placas diplomáticas y conducida por un marino iban acompañados de un informante de la propia organización de "El H" para ubicar los lugares donde se oculta éste, hermano de Arturo Beltrán Leyva, "El Barbas".
Éste último fue ejecutado en diciembre de 2009 en un operativo de infantes de Marina en el que también participaron agentes de la DEA vestidos de marinos mexicanos.
INVESTIGACIÓN DE LA DEA
En el caso del incidente de Tres Marías, no se trató de un operativo, sino de una investigación para ubicar unas casas donde estaba "El H". Al detectar la camioneta la gente de Beltrán, según la fuente, mandó a la Policía Federal a revisarla, por lo que improvisaron un filtro de revisión. El marino que conducía no se detuvo, por lo que los policías federales les dispararon, dice esa versión.
Lo ocurrido el viernes es otra demostración de que la DEA está operando activamente en México, pero eso nunca lo va a admitir el gobierno federal, añadió la fuente, que recordó los operativos de la Marina para ejecutar a "El Barbas", en diciembre de 2009, y a Ezequiel Cárdenas Guillén, "Tony Tormenta", en noviembre de 2010, líder del Cártel del Golfo en sustitución de su hermano Osiel.
En ambos casos el propósito era ejecutar a los capos con la participación de agentes de la DEA que llevaban uniformes de la Marina o iban encapuchados, aseguró.
En enero del año pasado infantes de Marina realizaron un operativo en la colonia Del Valle, en el sur de la Ciudad de México —fue su primera incursión en la capital del país— para detener a Héctor Beltrán Leyva en un departamento que ocupaba en la calle Miguel Laurent, esquina con Tejocotes.
El "incidente" —como lo definió el gobierno de Estados Unidos— del viernes 24 ocurrió dos meses después de que la Policía Federal se volviera escándalo cuando tres de sus elementos murieron en un tiroteo con sus compañeros de corporación en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México por asuntos de narcotráfico.


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