miércoles, 29 de agosto de 2012

HUATUSCO X


Isaac Katz / El Economista
Este pasado fin de semana se llevó a cabo el décimo seminario del Grupo Huatusco de Economistas. Fueron seis mesas de discusión. Aquí, las principales conclusiones.
En la primera, el tema central fue el porqué de la baja tasa de crecimiento económico. Durante los últimos 10 años, la economía mexicana ha crecido en únicamente 1.5%, lo que se refleja en que el ingreso promedio por hogar sea apenas cercano a 12,000 dólares anuales (comparado con uno de 37,000 dólares de Estados Unidos y de 24,000 de España) y muy inequitativamente distribuido. El diagnóstico del porqué de tan mediocre desempeño consta de tres elementos básicos: se ha invertido poco, se ha invertido mal y, lo que debería ser la principal fuente de crecimiento económico, un incremento en la productividad factorial total no se ha dado, sino que, peor aún, ha caído. Si no hay aumentos en la productividad, el crecimiento basado únicamente en la acumulación de factores de la producción (capital físico y humano) será muy bajo.
En la segunda mesa, el tema fue cómo moverse hacia un sistema de seguridad social universal. El planteamiento central es que, si queremos un sistema universal con cobertura de servicios de salud y una pensión mínima garantizada, es necesario cambiar el arreglo institucional que incentiva el empleo informal, así como la imperiosa necesidad de hacer una reforma fiscal integral. Se propone la homogeneización del IVA a 16% y la significativa reducción en las cuotas patronales al IMSS. No hacer estas reformas hace inviable la seguridad social universal.
Este mismo tema fue retomado en la tercera mesa. El punto central es que nos enfrentamos a una debilidad estructural de las finanzas públicas que hace insostenible el esquema actual de seguridad social, así como transitar hacia uno de seguridad social universal. La reforma fiscal es indispensable para fortalecer estructuralmente las finanzas públicas, así como una reorientación de los subsidios (el subsidio en programas focalizados y los generales son de 4,000 pesos por persona para los primeros cinco deciles de la población y de 14,000 pesos por persona para 10% más rico de la población). Nuevamente, se propone la homogeneización del IVA, una mayor recaudación del ISR y la eliminación del subsidio a la gasolina.
La cuarta trató el tema de las pensiones. La conclusión central es que tenemos un grave problema por venir. Primero, la tasa de remplazo en el sistema de las afores es de apenas 30% derivado de una muy baja tasa de contribuciones y, segundo, que de más de 105 programas de pensiones (federales y estatales), únicamente cinco están fondeadas. Grave problema cuando hay una debilidad estructural de las finanzas públicas y muy bajo crecimiento económico.
La quinta mesa fue sobre la macroeconomía y educación. La conclusión, nuevamente, es que tenemos un grave problema fiscal que hay que resolver. Hemos desperdiciado la renta petrolera y hay significativas presiones de gasto público y, sin una reforma tributaria y con bajo crecimiento, no hay manera de hacer frente a las obligaciones.
La sexta trató el tema de pobreza y el gasto en salud. Son pobres 52 millones de mexicanos. Los programas de atención a la pobreza atenúan en algo este grave problema pero no lo resuelven. La única forma es con mayor crecimiento. Y, finalmente, los mexicanos gastamos mucho de nuestro ingreso personal en medicinas y no hay cobertura universal de los servicios de salud.
El reto es, obviamente, generar las condiciones para un mayor crecimiento.


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