viernes, 23 de julio de 2010

CORDERO 2012: CRISIS O AUGE

Carlos Ramírez / El Financiero
Pobreza o cambio de modelo.
Apuntado como el valido del presidente Calderón para la candidatura presidencial panista en 2012, el secretario de Hacienda, Ernesto Cordero, tendrá en realidad otro punto de referencia: el manejo de la política económica para salir de la crisis o para seguir hundiendo al país en la mediocridad del desarrollo.
Las cifras de la crisis económica revelan los datos duros de lo que debiera discutirse en las candidaturas para 2012, muchísimo más allá de los perfiles mediáticos, las guerras sucias o los dedazos:
1) La crisis económica de 2009, según cifras oficiales, aumentó el número de pobres en 5.8 millones, es decir, un poco más del 10 por ciento.
2) La caída verdadera del PIB no fue la oficial de menos 6.5 por ciento. A esta cifra hay que sumarle el 3.5 por ciento prometido. El menos 6.5 por ciento se mide bajo el 0 por ciento. Por tanto, la caída del PIB fue en realidad de menos 10 por ciento.
3) La tasa anual del PIB ideal es la que mide el crecimiento económico para atender la demanda de empleo formal nuevo para el 1.2 millones de mexicanos que se incorporan cada año a la población económicamente activa. Según estudios del BID, el PIB mexicano debería crecer 7.5 por ciento para ofertar empleos formales a esa nueva fuerza de trabajo.
4) Sin embargo, la tasa promedio de PIB de 1983 a 2009 ha sido de 2 por ciento anual, apenas un tercio del crecimiento necesario para la creación de empleos nuevos en el sector formal.
5) Por tanto, el verdadero análisis del PIB debe hacerse no en función de la tasa positiva que pueda lograrse sino de las necesidades de empleo formal. Un crecimiento económico sin empleo no es más que un crecimiento especulativo que suele beneficiar a los sectores más ricos y concentrar aún más la riqueza.
6) La economía mexicana tiene un dique estructural en materia de crecimiento: crecer más del 3.5 por ciento anual producirá presiones inflacionarias por los cuellos de botella en el sector productivo. Por tanto, el actual modelo de desarrollo ha condenado a México a un desarrollo mediocre, mal repartido y con efectos negativos en el bienestar social.
7) Ante la falta de reformas estructurales, el bienestar social estará dependiendo no del desarrollo derivado del crecimiento sino de las políticas asistencialistas. Pero por obstáculos presupuestales, el gasto para la pobreza es inelástico y no puede luchar contra el crecimiento de la población y el rezago acumulado de falta de bienestar.
8) La crisis de México responde al agotamiento del modelo de desarrollo tradicional, estatista, presupuestal, dependiente y sin multiplicadores autónomos de la riqueza. El cambio de modelo de desarrollo exige abandonar la tradición priista -Estado, subsidios y asistencialismo corporativo para la relación dependiente entre subsidios-votos- y crear un nuevo modelo constitucional de desarrollo diseñado por el Estado pero sin limitaciones estructurales en el sistema productivo.
9) México terminó su ciclo de desarrollo en 1983 por el agotamiento del modelo populista y la insuficiencia del modelo neoliberal. El PIB promedio de 1983 a la fecha es de apenas 2 por ciento anual. Ahí se encuentra la explicación a la pobreza acumulada.
10) La política populista-asistencialista ha impedido el desarrollo de las fuerzas productivas y, de hecho, también ha limitado el papel del Estado. El bienestar no ha sido producto del crecimiento y el desarrollo sino de las posibilidades presupuestales decrecientes del Estado.
11) José López Portillo saltó de la Secretaría de Hacienda de la crisis echeverrista a la Presidencia, encontró el petróleo como el formidable instrumento del desarrollo pero no pudo modificar la estructura política del modelo de desarrollo por su dependencia del corporativismo del PRI. Ahí se gestó la crisis de 1982.
12) Echeverría colocó a López Portillo en Hacienda para enfilarlo a la Presidencia en función de la crisis económica. Las candidaturas de De la Madrid, Salinas y Zedillo se forjaron en la Secretaría de Programación y Presupuesto como el eje económico del desarrollo. Fox y Calderón fueron candidaturas panistas de las circunstancias de un nuevo partido en la Presidencia. Calderón movió a Ernesto Cordero de la Secretaría de Desarrollo Social a Hacienda como un mensaje de los nuevos parámetros del ascenso político hacia la candidatura presidencial.
13) A Cordero le ha tocado lidiar con la crisis: primero como subsecretario de Egresos en 2007, luego como secretario de Desarrollo Social en 2008 y lo fuerte de la crisis lo atrapó como secretario de Hacienda en 2009. Por tanto, tiene como pasivo el hecho de que pudo evitar la desestabilización macroeconómica del país, pero a costa de una caída del PIB de 10 por ciento y un aumento en 5.8 millones del número de pobres.
14) De ahí que la candidatura de Cordero deba decidirse en el escenario de un dilema histórico: o el continuismo neoliberal derivado de la amistad personal o la utilización de Hacienda para definir un nuevo modelo de desarrollo. Es decir, su candidatura oscilará entre el dedazo tradicional heredado por los panistas del priismo o la definición por una propuesta contra la crisis.
15) La campaña presidencial de 2012 ocurrirá en el escenario de una salida de la crisis o sólo la lucha por la silla del poder.



No hay comentarios:

Publicar un comentario