- A los inversionistas no les preocupa solo el tamaño del arancel que pueda imponerse en febrero o en junio. Les inquieta que la relación entre Europa y Estados Unidos empiece a operar bajo una lógica de confrontación.
Coordenadas
Enrique Quintana - El Financiero
Las pantallas en rojo, los titulares cruzando el Atlántico, las palabras “aranceles” y “represalias” han reaparecido en el vocabulario cotidiano de los mercados.
No fue una sorpresa total, pero sí un recordatorio contundente de lo frágil que se ha vuelto el equilibrio financiero global cuando la política comercial entra en terreno de confrontación abierta.
Ayer, todo comenzó en Bruselas. El Parlamento Europeo decidió no ratificar el acuerdo alcanzado con Estados Unidos, un pacto que había sido presentado apenas meses atrás como un paso para estabilizar la relación transatlántica.
No hay comentarios:
Publicar un comentario