Carlos Ramírez - El Indepndiente
Los responsables de la defensa de la soberanía territorial y geopolítica mexicana en los gobiernos de la 4T no deben preocuparse por acusar al terrible imperialismo americano ni su renovado brazo operativo de la CIA geopolítica, sino entender primero que la subordinación del espacio soberano de México y el lenguaje expansionista del presidente Trump y sus cinco mosqueteros fue un compromiso pactado de manera consciente por el presidente Carlos Salinas de Gortari.
Las realidades están a la vista: el caballo de Troya del discurso geopolítico de Trump en sus últimos documentos de seguridad y defensa nacionales no es otro que el Tratado de Comercio libre que el presidente Salinas firmó a sabiendas de que entregaba la soberanía mexicana a los intereses de EU y los gobiernos de la 4T quieren mantener a toda costa porque es el camino más fácil para que México crezca económicamente como rémora del capitalismo estadounidense y de ahí salgan recursos para toda la política social que garantice la base electoral de varios sexenios.
En Indicador Político hemos reiterado casi hasta la saciedad que el Tratado negociado en 1990-1993 se firmó a sabiendas de que México tendría que ser una pieza clave de la seguridad nacional geopolítica de Estados Unidos y que ningún discurso nacionalista podría cambiar los términos de la subordinación y dependencia comercial.

No hay comentarios:
Publicar un comentario