Mario Maldonado - Sonora Presente
La apuesta de Octavio Romero al pedir —o más bien exigir— la dirección del Infonavit si no se le mantenía al frente de Pemex era la posibilidad de crear una empresa constructora propia, como si no hubiera dejado a la petrolera estatal en uno de sus peores momentos tras los seis años que la dirigió y las decenas de negocios que otorgó a sus cercanos, según múltiples denuncias.
Y lo consiguió. Infonavit Constructora, S.A. de C.V., constituida en marzo de 2025, ya fue incorporada al presupuesto institucional. Para 2026, el gasto consolidado de administración, operación y vigilancia del Instituto asciende a 19 mil 923 millones de pesos, dentro de un presupuesto total de 29 mil 335 millones. En 2025, el Infonavit ejerció un presupuesto de 28 mil 207 millones. El problema es que hay muy poca claridad sobre cuánto cuesta realmente operar la nueva constructora y cuánto de ese gasto se traducirá en vivienda efectiva.
Los documentos del Infonavit exponen que la filial ya formalizó más de 120 contratos de obra durante 2025 y que existen anticipos, activos por contratos y cuentas por pagar a desarrolladores, lo que confirma que ya hay flujo operativo. Sin embargo, no existe una base de datos transparente que permita identificar el ejercicio real por contrato: cuánto se ha pagado, qué porcentaje de obra está ejecutado y bajo qué criterios se autorizaron los anticipos. La opacidad reina en el Infonavit.
No hay comentarios:
Publicar un comentario