Julio Serrano Espinosa - Milenio
Como si no bastara la amenaza de aranceles de Trump y la desaceleración económica, Petróleos Mexicanos se ha convertido en un lastre que puede poner en riesgo la estabilidad financiera del país. Sus problemas no son consecuencia de un entorno global desfavorable, sino de decisiones internas que lo han llevado a una situación insostenible. Mientras que las grandes petroleras internacionales han disfrutado de años de bonanza, Pemex continúa acumulando pérdidas.
En los últimos cuatro años, ExxonMobil acumuló utilidades netas por más de 150 mil millones de dólares y las de Shell se acercaron a 100 mil millones. En contraste, Pemex tuvo pérdidas acumuladas en el mismo periodo y ha requerido apoyo del gobierno por más de 70 mil millones de dólares para mantenerse a flote. ¿A qué se debe la divergencia de resultados?
No hay comentarios:
Publicar un comentario