domingo, 18 de enero de 2026

En el nuevo desorden global

En medio de las incertidumbres y refriegas con las que amaneció este 2026, ahora abrumadas por la confusión social y política ambiente, podemos aspirar a forjar una estrategia nacional de transformación social, económica y productiva. Foto Roberto García Ortiz

Rolando Cordera Campos - Periódico La Jornada

En este 2026, inicio del segundo cuarto del siglo XXI, el mundo global está enfilándose hacia un abierto e inclemente (des)orden. No sólo económico o financiero, al estilo 2008-2009, sino con epicentros en eso que hemos dado en llamar geopolítica. Un trastocamiento sistémico que afecta y afectará todos los ámbitos de la vida: de la económica y sus intercambios (comerciales, financieros, industriales) a los organismos de acción colectiva de Naciones Unidas y los sistemas de gobernanza. Nada parece quedar en pie del eufórico discurso globalizador de las últimas décadas del siglo XX. 

“La década de 2020 va camino a ser la de más débil crecimiento mundial desde la de 1960, lo que está ampliando brechas de ingreso y niveles de vida entre los países que ya eran ricos, los llamados ‘en desarrollo’ y los de ingreso bajo”, señaló hace un par de días el Banco Mundial y agregó: “Este panorama global muestra un ritmo de crecimiento insuficiente para reducir la pobreza extrema y crear empleos donde más se necesitan”. (“Esta década será la de menor crecimiento mundial desde 1960: BM”, La Jornada, 14/1/26, Dora Villanueva).

Ler más

No hay comentarios:

Publicar un comentario