Del verbo emprender
Salo Grabinsky - Dinero en Imagen
Escribo este artículo unos días antes de que termine el semestre del primer año de gobierno de México y de los primeros y caóticos meses del gobierno del señor Trump, que, hay que decirlo, nos ha mantenido “entretenidos” (más bien atrapados) ante una serie de medidas y contraórdenes como no habíamos vivido en muchas décadas… y sigue la mata dando. Seguimos viviendo en un mundo descontrolado y expectante ante los nuevos vendavales.
Nadie puede afirmar que es una época de calma y crecimiento. Estamos sin poder terminar conflictos muy destructivos, con enormes pérdidas humanas y con una tozudez de las partes, por sus fines aviesos, para no terminarlos. Para acabar de deprimir el panorama a millones de víctimas inocentes, se vuelven a incendiar zonas en Asia, África y otras regiones que no han tenido paz por décadas.
Los arrebatos de algunos dirigentes causan enojo y zozobra innecesarios, con planes anexionistas que esperábamos ya relegados a siglos anteriores. Multitudes están encerradas por miedo a ser deportadas a la fuerza a países autoritarios que no son los de su origen (y éstos ya no son viables por dictaduras o extrema pobreza y violencia). El racismo y la xenofobia vuelven a salir de sus cuevas a causar temor a gente inocente. Los extremismos provenientes de ambos lados del espectro ideológico están creando un clima de inestabilidad que frecuentemente terminan en masacres, detenciones arbitrarias y exilios forzados. Pensé que ya habíamos superado esa etapa negra, pero desafortunadamente me equivoqué.
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