- El empresario mexicano no cree necesariamente que se avecina una catástrofe, pero cree que conviene esperar. Y mientras espera, no invierte.
Enrique Quintana - el Financiero
Coordenadas
Ayer, el INEGI —como cada mes— dio a conocer el dato del índice de confianza empresarial. La cifra corre el riesgo de pasar inadvertida. El Indicador Global de Opinión Empresarial de Confianza cayó apenas una décima de punto en mayo, y quedó en 48.2 puntos.
Suma ya 15 meses por debajo del umbral de 50 que separa el optimismo del pesimismo. Una décima no es noticia. Lo que sí debería serlo es la permanencia en el terreno del pesimismo por un año y tres meses.
Hace casi noventa años, el economista inglés John Maynard Keynes escribió que buena parte de las decisiones de inversión no obedecen a un cálculo frío de probabilidades, sino a lo que llamó “espíritus animales”: ese impulso espontáneo a actuar en lugar de quedarse quieto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario