Carlos Ramírez - El Independiente
Aunque el desmoronamiento del modelo comunista de Fidel Castro Ruz en Cuba tiene su propia lógica geopolítica, el remedo de perestroika anunciado por la burocracia militarista en los últimos días estaría cerrando el ciclo comunista que se abrió en 1951 en Corea, que prefiguró su agotamiento en 1989-1991 con la desaparición de la Unión Soviética y que ahora cae con la última ficha de dominó del comunismo autoritario en La Habana.
Pero debe quedar muy claro que el fracaso de Cuba y su modelo socialista no se le debe acreditar sólo al modelo que planteó una sociedad comunitaria sin propiedad privada, sino que el régimen de los Castro –Fidel y Raúl– quisieron construir un Camelot aislado de la propia dinámica de la lucha de clases internacional y cometieron tres errores: un Estado represor, una sociedad sin disidencia y la falta de un modelo de desarrollo que pudiera sustituir el papel del sector privado.

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