- Parece, pues, que a China la quieren casi todos y al torpe de Trump todos cada vez menos
- Putin y líderes europeos también peregrinan a Pekín, convertida en epicentro de la diplomacia internacional
- La cumbre entre Trump y Xi decepciona: en qué consiste la "estabilidad estratégica constructiva" entre EEUU y China avanzada por Pekín
Es cierto que Trump viajó a China hace unos días y uno se pregunta para qué. El analista Lluis Bassets lo ha visto así:
"Donald Trump se ha deshecho en elogios a Xi Jinping, pero Xi Jinping se ha deshecho en elogios de las relaciones entre Estados Unidos y China. Sin exigencias preliminares del obsequioso presidente de Estados Unidos, atento solo a los negocios y desinteresado por los derechos humanos"
Puede ser que Trump esté pensando en cambiar la posición de Estados Unidos sobre Taiwan, cambiando la postura que ha tenido Washington desde la firma del Comunicado de Shanghái en 1972, tras el encuentro entre Nixon y Mao Zedong, por el que Estados Unidos reconocía la existencia de una sola China, pero mantenía relaciones diplomáticas con Pekín y oficiosas con la isla autogobernada de Taiwán.




