Rogelio Mirazo Román - Entorno Político.com
El Autor es Presidente de la Federación Nacional de Economistas A. C.
Dentro del Paquete Económico 2027, la deuda pública concentra la restricción más severa sobre el margen de maniobra del gobierno. La política de manejo de deuda para 2027 es, en el plano técnico, consistente con las mejores prácticas internacionales: privilegia el financiamiento interno a tasa fija y de largo plazo, diversifica fuentes y mantiene amortiguadores relevantes. Sin embargo, esa solidez administrativa convive con una trayectoria de endeudamiento que no se revierte y con un destino del gasto que limita su capacidad de impulsar el crecimiento.
Una gestión prudente, con amortiguadores reales. Al cierre de junio de 2026, 84.6% de la deuda neta del Gobierno Federal estaba denominada en pesos y 81.8% de los valores gubernamentales se encontraban a tasa fija y largo plazo, lo que reduce la exposición a movimientos cambiarios y de tasas de interés (SHCP, Ley de Ingresos de la Federación 2027). A ello se suman amortiguadores concretos: reservas internacionales por 258,700 millones de dólares al 28 de agosto de 2026, una línea de intercambio de divisas (swap) con el Tesoro de Estados Unidos por 9,000 millones de dólares, un seguro contra catástrofes por 10,400 millones de pesos y cuatro bonos catastróficos por 595 millones de dólares (SHCP, Criterios Generales de Política Económica 2027). Estos instrumentos no eliminan el riesgo, pero sí reducen la probabilidad de un evento de liquidez desordenado.






