- El secuestro videograbado de Roxana Berenice Guzmán y el asesinato a tiros de Luis Ángel López Valdez colocan al Estado como el lugar más inseguro para los periodistas
Zedryk Raziel - México - El País
Nadie destrona a Veracruz en una cosa: ser el Estado con más periodistas asesinados de todo México. Desde el año 2000, 32 trabajadores de los medios han muerto en homicidios que apuntan al desempeño de su trabajo, según el conteo de Artículo 19. El asesinato a tiros del periodista Luis Ángel López Valdez, la madrugada del jueves, eleva la cifra a 33. Pocos días antes, el 2 de junio, México fue testigo del escalofriante secuestro de la periodista Roxana Berenice Guzmán, que ella misma videograbó y de quien, a la fecha, no se sabe nada. Los dos sucesos, ocurridos con tan pocos días de diferencia, confirman que, con independencia del partido que gobierne, Veracruz continúa siendo la tierra más inhóspita, más letal, para la prensa. Organizaciones como Artículo 19 y el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ) han exigido al Estado mexicano acelerar las investigaciones de ambos casos y llevar ante la justicia a los responsables.
Poco antes de ser asesinado, en el municipio de Poza Rica, López Valdez conducía su taxi, una de las estampas de la precariedad laboral a que están sometidos los reporteros de provincia. Fuera del relativo oasis que es Ciudad de México, no es raro que los periodistas tengan un segundo empleo e incluso un tercero, para completar sus ingresos. Redactor de nota roja y corresponsal de Vanguardia, López Valdez conducía su taxi ya muy entrada la noche. Una cámara de vigilancia muestra sus últimos momentos en vida, mientras corría, huyendo de un atacante. Según ha revelado la Fiscalía veracruzana, el asesino, que al parecer iba en el mismo auto como pasajero, le disparó a López Valdez 18 veces.



