- Los mercados se han equivocado de forma sistemática a lo largo del a historia
- Los bancos centrales suelen ser más agresivos en la última batalla
- Las subidas de tipos serán más agresivas de lo que esperan los inversores
Christine Lagarde, presidenta del BCE. Foto de Reuters.
Vicente Nieves - elEconomista.es
El petróleo por encima de 100 dólares, escasez de diésel que podría derivar en escasez de gasolina y fueloil (para barcos), los alimentos en plena subida de precios, la política fiscal en tono expansivo en más de medio mundo (se cuentan con los dedos de una mano los países que tienen superávit en Europa) y los bancos centrales con una misión que hoy parece más clara que hace unos meses: controlar la inflación sí o sí (hasta hace poco se creía que la Fed podría haber quedado bajo el dominio del Tesoro de EEUU, pero la última subida de tipos parece descartar por ahora esa hipótesis). Con todo, el mercado anticipa otras tres subidas durante los próximos 12 meses, que podrían llevar los tipos hasta el 3,2 o 3,5% más menos. Parecen muchas subidas, pues todo hace indicar que el mercado puede estar cometiendo otra vez un error habitual, que es quedarse corto al anticipar hasta dónde tendrán que subir los tipos de interés. La Reserva Federal, el BCE y el Banco de Japón han elevado el precio del dinero en las últimas dos semanas, confirmando el regreso de un ciclo de endurecimiento monetario sincronizado a escala mundial. Los inversores ya descuentan algo más de 100 puntos básicos de subidas por parte de la Fed y más de 125 puntos básicos en el caso del BCE (incluidos los 50 ya ejecutados, es decir, otras tres subidas más, como se señalaba antes), pero si entendemos a la historia, los mercados podrían estar quedándose corto.
Henry Allen, estratega macro de Deutsche Bank, que publicó hace escasos días un interesante informe sobre la llegada de una nueva era a la economía basada en la escasez, irrumpe de nuevo con una advertencia bien justificada con datos históricos. Este experto advierte de que existen "razones creíbles por las que los inversores corren el riesgo de subestimar la magnitud del endurecimiento que se avecina". Con los datos en la mano y echando un vistazo a los últimos 70 años parece que la historia está de su parte: "Los mercados tienden a subestimar, más que a sobreestimar, la magnitud de los ciclos de subidas".
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