- Las principales exigencias incluyen un aumento salarial sustancial y atención a lo que denuncian como una crisis que afecta sus condiciones laborales y la salud de los pacientes
Eyanir Chinea - México - El País
Los trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) han vuelto a tomar las calles este martes, en una escalada del pulso que mantienen desde hace semanas con el Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. Sus exigencias incluyen un aumento salarial sustancial y atención a lo que denuncian como una crisis estructural de desabastecimiento que afecta la salud de los derechohabientes. En el trasfondo de la protesta, que recorrerá parte del centro de Ciudad de México, late la preocupación sobre la sostenibilidad y la calidad del sistema de salud de los trabajadores.
La mandataria se ha mostrado abierta a escuchar las demandas “legítimas” de los manifestantes, pero adoptó una posición defensiva este martes durante su conferencia matutina. En la antesala de la “megamarcha del IMSS”, enumeró los avances de los dos años de su Administración, como 34 hospitales, que suman 1.840 camas, con una inversión de 46.700 millones de pesos (unos 2.500 millones de dólares). De ellos, siete pertenecen al IMSS. “El objetivo es tener el mejor sistema de salud y avanzar en algunas carencias que vienen de hace tiempo. Han ido mejorando, pero que tenemos que mejorar más todavía”, puntualizó.









