- La presidenta ratifica el apoyo a la petrolera pública mexicana, mientras el mercado espera que el Paquete Económico de 2027 defina hasta dónde puede llegar el Gobierno sin comprometer su calificación crediticia
Claudia Sheinbaum en su segundo Informe de gobierno, en Palacio Nacional, este martes. Aurea Del Rosario
Eyanir Chinea - México - El País
Pemex sigue siendo el elefante en la habitación de las finanzas públicas mexicanas. La presidenta Claudia Sheinbaum apenas dedicó unas frases a la petrolera estatal en su rendición de cuentas de este martes, pero ha ofrecido señales que apuntan a que su Administración mantendrá el respaldo financiero a la endeudada petrolera estatal, incluso en un contexto de menor margen de maniobra fiscal. La estrategia original, con un escenario hacia la autosuficiencia financiera en 2027, parece cada vez más lejana.
Mientras la atención del mercado se centra en el Paquete Económico de 2027 con el que el Gobierno presentará su previsión de ingresos y gastos para el próximo ejercicio, la gran incógnita es hasta dónde llegará el apoyo federal a la petrolera, cuya pesada deuda sigue condicionando las cuentas públicas. La producción de la petrolera tampoco ha mostrado mejoras sustanciales que permitan prever una recuperación inminente de los ingresos. El bombeo se mantiene cerca de 1,7 millones de barriles diarios, con un sistema nacional de refinación que procesa unos 1,5 millones de barriles al día, casi todo para el consumo interno de gasolina, ha enumerado la presidenta.








