Samuel García - El Sol de México
Las cifras publicas ayer por el Banco de México ayudan a entender por qué en diciembre la presidenta Claudia Sheinbaum aceleró sus reuniones con los grandes empresarios. La explicación está en el desplome de la inversión.
El reporte de balanza de pagos del Banco de México confirmó que si bien se alcanzó en 2025 un máximo histórico de Inversión Extranjera Directa (IED), con un crecimiento anual superior a 7%; en los últimos meses se había encendido un foco rojo.
En el cuarto trimestre, la IED registró una salida histórica superior a 5 mil millones de dólares. Fue la primera contracción trimestral en casi 60 años: no se observaba una caída desde el segundo trimestre de 1967. Pero no solo eso. También las nuevas inversiones extranjeras fueron las menores en casi cuatro décadas. Y, para completar el cuadro, los capitales mexicanos miraron hacia afuera: entre octubre y diciembre invirtieron más de 2 mil millones de dólares en el exterior, sumando una salida de inversión directa de más de 9 mil millones en el año; 66% más respecto a 2024.





