- Las tareas de revisión del gasto y de políticas públicas son las áreas en las que los especialistas advierten que habrá más reducciones con el tope presupuestal a los Congresos estatales.
Carina García - Expansión
La reducción del gasto en los Congresos estatales como parte del "Plan B" de la reforma electoral —que será declarada constitucional este miércoles— redefinirá la distribución de los recursos dentro de los poderes legislativos de los estados, donde uno de los riesgos son los recortes de recursos para tareas de fiscalización.
En la reforma se establece que los Congresos locales no podrán superar el 0.70% del presupuesto total del estado, por lo que, en algunos casos, deberán reducir sus gastos. Sin embargo, analistas alertan que lejos de reducir los gastos personales de los diputados, como viáticos, asesores y prerrogativas, los ajustes podrán recaer en los Órganos Superiores de Fiscalización y las Auditorías Superiores de los Estados, encargados de revisar en qué se gasta el dinero público.



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