- El recurrente envío de crudo de la petrolera mexicana a La Habana abona a la tensión con Washington por la crisis en Venezuela
Sonia Corona - México - El País
Mientras México pedía en la ONU una solución pacífica a la crisis entre Estados Unidos y Venezuela, dos buques petroleros con bandera de Liberia navegaban cerca de Cuba. Las dos embarcaciones habían salido del puerto de Coatzacoalcos (Estado de Veracruz), específicamente de la terminal de Pajaritos, propiedad de Petróleos Mexicanos (Pemex), con la misión de entregar barriles de hidrocarburos a la isla para contribuir a palear la crisis energética que el país caribeño padece desde hace meses. El gesto de México pronto ha sido interpretado en Estados Unidos como un espaldarazo al régimen cubano y ha abonado a las ya tensas y complejas relaciones entre Ciudad de México y Washington.
La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, ha defendido el envío de crudo a Cuba argumentando que las razones son humanitarias y que históricamente México ha respaldado a la isla ante el bloqueo económico de Estados Unidos. “Independientemente del partido político, ha habido relación México-Cuba. No es algo nuevo, no es una situación nueva. Y todo se hace en el marco de la ley y también por motivos humanitarios al pueblo de Cuba”, mencionó esta semana la mandataria en una de sus conferencias matutinas. Sheinbaum ha enumerado a los presidentes mexicanos que han hecho aportaciones a la isla en distintos momentos de la historia y las aportaciones que en energéticos se han hecho desde la Administración de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994).
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