Mario Maldonado - Sonora Presente
El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, se ha convertido en uno de los principales lastres para la presidenta Claudia Sheinbaum en materia de seguridad. La persistente violencia en la entidad complica la narrativa de resultados que busca consolidar la mandataria a través de su secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch. Cada episodio de alto impacto en ese estado tiene repercusiones nacionales e internacionales.
El secuestro y posterior hallazgo sin vida de varios trabajadores de la minera canadiense Vizsla Silver volvió a colocar a Sinaloa en el radar global. La empresa informó este lunes que fueron encontrados muertos empleados que habían sido privados de la libertad hace dos semanas, de acuerdo con reportes de familiares de las víctimas. Más allá de las investigaciones en curso y de que las autoridades han señalado disputas entre grupos criminales como posible contexto, el hecho ocurre en el estado que concentra actualmente una fuerte presencia de fuerzas federales, lo que abre dos lecturas posibles: o la estrategia enfrenta límites importantes ante la fragmentación criminal o los grupos delictivos están enviando un mensaje de desafío abierto al Estado.
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