- El gran estímulo debería ser el gran catalizador del despegue económico
- Pero el mayor número de días laborables 'dopará' el crecimiento
- Se da la casualidad de que este año varios festivos caen en fin de semana
Mario Becedas - elEconomista.es
El ánimo parece haber cambiado en Alemania. Los datos de producto interior bruto (PIB) del conjunto de 2025 y del cuarto trimestre han dejado sensaciones mejores a las esperadas y se han tomado como una rampa de despegue para el más que seguro crecimiento en 2026. Tras un quinquenio maldito con la economía estancada, la racha más larga desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, con el leitmotiv de una todopoderosa industria en horas muy bajas, el gran estímulo desplegado por Berlín ha comenzado a hacerse visible y, dudas aparte, parece inevitable que el crecimiento regrese. Aunque las proyecciones de los diferentes organismos palidezcan ante las de otros países como EEUU o España, las tasas superiores al 1% que arrojan estamentos como el Fondo Monetario Internacional (FMI) son agua en el desierto tras la planicie de los últimos cinco años. Sin embargo, como suele ocurrir, el diablo está en los detalles y una parte nada desdeñable de ese repunte puede obedecer a un hecho completamente casual: el número de días laborables que depara este año el calendario en Alemania.
Han sido los economistas de Commerzbank los últimos en poner el dedo en la llaga. En uno de sus últimos análisis, confirman su previsión de crecimiento del 0,9% para 2026, pero señalan que 0,3 puntos porcentuales de la cifra serán atribuibles al inusualmente alto número de días laborables. Esto es importante, ya que cada día laborable adicional suele contribuir con alrededor de 0,1 puntos porcentuales al PIB, según muestran las estadísticas. Los economistas de ING prevén un crecimiento adicional de entre 0,2 y 0,3 puntos porcentuales este año debido a este hecho

No hay comentarios:
Publicar un comentario