- El exvocero presidencial utilizó un decreto sobre extrabajadores de LyFC como instrumento de operación política, usando recursos públicos para construir redes clientelares con fines políticos, según el libro Ni venganza ni perdón, de Julio Scherer Ibarra, del que Proceso adelanta este capítulo.
Por Julio Scherer Ibarra - Proceso
El exvocero presidencial Jesús Ramírez Cuevas utilizó un decreto presidencial sobre extrabajadores de Luz y Fuerza del Centro como instrumento de operación política y construcción de redes clientelares. Según el libro Ni venganza ni perdón de Julio Scherer Ibarra, del que Proceso adelanta este capítulo en exclusiva, el programa de “compensación vitalicia” —presentado como acto de justicia social— careció de sustento jurídico y financiero, generó un pasivo de casi 27 mil millones de pesos, fracturó al Sindicato Mexicano de Electricistas y colocó recursos públicos al servicio de intereses políticos del propio Ramírez Cuevas, incluida la precandidatura de Clara Brugada. Editado por Planeta, el título firmado junto a Jorge Fernández Menéndez estará en librerías a partir del 11 de febrero.
El 25 de agosto de 2022, el Gobierno de México publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) un decreto que estableció una «compensación vitalicia por justicia social» para extrabajadores de la extinta Luz y Fuerza del Centro (LyFC). Esa disposición, controvertida y discutida incluso dentro del gabinete presidencial, marcó un punto de quiebre no solo en el manejo presupuestal del Estado, sino en la interpretación de la justicia laboral.

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