Salvador Camarena - Sonora Presente
En los pueblos, las banquetas son más pequeñas. Esta frase solía ser pronunciada por el expresidente López Obrador. Era un recordatorio de lo inescapable de las disputas en poblaciones que no son la enorme capital….
Semanas atrás, en un evento promocional del tequila en la Ciudad de México, varios de los participantes preferían arquear las cejas y apretar los labios ante la pregunta de qué tal iban las cosas en Tequila, Jalisco, donde el alcalde Diego Rivera ya era famoso por sus tropelías.
Esas personas sabían que era mejor evitar toda posibilidad de que sus críticas llegaran a oídos de Rivera. Una banqueta angosta es un terrible lugar si del otro lado te topas al político que no solo se adueña de inmuebles, sino que es objeto de sospechas por ligas criminales.
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