- Bolsas, metales preciosos, criptoactivos y divisas se mueven con una intensidad y sincronía que delatan un cambio de régimen en la forma en que los inversores evalúan el riesgo.
Coordenadas
Enrique Quintana - El Financiero
Lo que los mercados experimentan en estas primeras semanas de febrero de 2026 no es un episodio aislado de nerviosismo ni una corrección técnica pasajera: es el síntoma de una reconfiguración profunda de expectativas sobre política monetaria, gasto tecnológico y flujos globales de capital.
Bolsas, metales preciosos, criptoactivos y divisas se mueven con una intensidad y sincronía que delatan un cambio de régimen en la forma en que los inversores evalúan el riesgo. Entender las causas de ese cambio resulta indispensable para separar las oportunidades del ruido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario