viernes, 2 de septiembre de 2011

"DESORDEN Y RETROCESO"

LORENZO MEYER / EL SIGLO DE TORREÓN
AGENDA CIUDADANA
"Hay muchos indicadores que aconsejan revisar la estrategia de la lucha contra los narcotraficantes, sin embargo, sólo se podra hacer hasta que acabe el sexenio"
Lorenzo Meyer
La Cuestión. Los datos en torno a la violencia criminal muestran que los mexicanos nos encontramos viviendo una etapa de "desorden y retroceso". Y lo peor es que si bien se puede explicar sus causas y consecuencias, es muy difícil pronosticar cuándo y cómo vamos a superarla.
Entre más se adentra México en la etapa final del segundo gobierno del PAN, más sombrío se presenta el futuro inmediato y se hace más claro lo vano de la promesa de un México más próspero y justo que formularon los nuevos dirigentes políticos a partir del triunfo del candidato presidencial del PAN al arranque del siglo XXI. Y es que finalmente la nueva dirigencia política mantuvo muchos de los defectos del viejo autoritarismo y le añadieron los propios; el resultado ha sido una acumulación de disfuncionalidades que han terminado por asfixiar o casi a la democracia que se supuso alcanzada en 2000.
A la ausencia de un acuerdo inicial básico entre los grandes actores políticos se le sumó la debilidad y descrédito creciente de las instituciones -partidos, sindicatos, procuradurías, tribunales, policías y muchas otras-, la falta de dinamismo de la economía, la deformidad de la estructura social y, sobre todo, la persistencia de la corrupción en gran escala y de su compañera inevitable: la impunidad. A lo anterior, hay que agregar la intensificación de la violencia desplegada por parte de las empresas del crimen organizado que, según las propias autoridades, no sólo ha desembocado en una compleja guerra interna sino que, en opinión del máximo responsable del gobierno, Felipe Calderón, ya ha alcanzado la categoría de terrorismo.
Independientemente de dilucidar si las masacres cometidas por los cárteles del narcotráfico contra civiles, como las de Villas de Salvárcar, La Marquesa, San Fernando o el Casino Royale, corresponden al concepto político de terrorismo o sólo al de brutalidad criminal, es innegable que el país sigue adentrándose en una dinámica perversa de violencia que, de persistir, hace prever un panorama político, económico y social muy sombrío en el corto y mediano plazo.
El Lema Original. La divisa positivista de "orden y progreso", la inscribió Brasil en su bandera nacional unos días después del inicio de su vida republicana en 1889, pero igual lo hubieran podido hacer las élites mexicanas de la época porfirista y otras de la América Hispana decimonónica. Desde la perspectiva de esas élites, el retorno del orden público combinado con el implante de las ideas "científicas" adecuadas, deberían conducir al progreso material y espiritual, al menos para la oligarquía. En México, tamaño optimismo se vino abajo junto al régimen porfirista cuando estalló la Revolución Mexicana. Entonces muchos, y no sólo los oligarcas, se hubieran dado por bien servidos con lograr el retorno del orden, incluso sin el progreso, pues la violencia, la inseguridad y la hambruna, causaron estragos en todas las clases sociales. Hoy pareciera estar sucediendo algo muy parecido.
El Orden. La post revolución mexicana, sin decirlo, se propuso como meta fundamental volver al mundo del "orden y el progreso", aunque con una nueva clase dirigente y haciendo algunas concesiones a sectores populares -la reforma agraria- y medios -sindicatos, seguridad social, educación pública, etcétera. Y es aquí donde conviene definir el concepto de orden. Tanto para los porfiristas como para los post revolucionarios, orden significa, por un lado, seguridad física: no más motines de la plebe que incendió el Parián, no más asaltos de los bandidos en Río Frío o de los Plateados en Morelos o, tras concluir la Revolución de 1910, no más invasiones de tierras o "mochaorejas" cristeros, pero tampoco huelgas ferrocarrileras o movilizaciones y desafíos estudiantiles. Pero el concepto de orden también implicaba, para porfiristas y post revolucionarios por igual, no intentar modificar la estructura social por la vía revolucionaria, al estilo de la Liga 23 de Septiembre o del Ejército de los Pobres o incluso por la vía política institucional -por ejemplo, con una política fiscal progresiva-, ni tampoco por la electoral -nada de "primero los pobres". Para los defensores del orden, la estructura de clase sólo podría evolucionar como resultado natural del crecimiento paulatino de la economía, es decir, del progreso generado por la evolución material de una sociedad donde cada clase reconociera y aceptara "su lugar" en la pirámide social.
Progreso. Por un tiempo, el progreso post revolucionario, se basó en un cierto nacionalismo a cargo de las empresas del Estado y de la protección arancelaria dada a la empresa privada para que ésta explotara el mercado interno sin enfrentar competencia externa. Sin embargo, el abuso de este modelo llevó a una crisis mayúscula (1982) justo cuando Estados Unidos, Europa Occidental y Japón adoptaron el modelo neoliberal, es decir, el predominio del mercado a nivel global y la destrucción de toda protección del mercado interno aunada a la disminución drástica del papel del Estado, tanto como productor como regulador. La competencia económica se convirtió en una lucha libre, sin árbitro y sin límite de tiempo.
El México del Cambio. En el México del Porfiriato y del régimen priista, se tuvo un híper presidencialismo, pero en ningún caso un Estado de derecho fuerte. El presidente dominó porque suprimió la competencia partidista y la división constitucional de poderes. Sin embargo, cuando el neoliberalismo se impuso y el presidencialismo se debilitó, un Estado minado por una corrupción endémica se embarcó en una carrera para desmantelarse a sí mismo en aras de la ideología del mercado y el régimen autoritario se vio obligado a abrirse a una cierta competencia y pluralismo políticos. Esto último fue novedoso y por las buenas y por las malas, el PRI perdió "Los Pinos" pero, a la vez, en 1988 y 2006 se impidió a la izquierda llegar a la Presidencia y las riendas las tomó un PAN que se propuso imponer la lógica, los intereses y la concepción de "orden y progreso" de la empresa privada. La esencia de la política no resultó muy diferente de la priista sólo que menos flexible.
El Narco. El desmantelamiento parcial del Estado -de un Estado nunca muy fuerte e institucionalizado y con una larga historia de corrupción- y el cambio de partido en el poder, coincidieron o propiciaron una mayor actividad de los cárteles del narco, que siguieron la misma lógica que los grandes monopolios que dominan la economía legal mexicana: subordinar o poner a la autoridad de su lado e impedir el surgimiento de la competencia, acabar con la que ya existe y aprovechar al máximo la globalización del mercado.
Por el otro lado, un gobierno que nació débil en 2006, decidió, con dramatismo, escalar la lucha contra los cárteles de la droga empleando el máximo disponible de fuerza para así acabar con su déficit de legitimidad y política. Sin embargo, ese gobierno no tomó en cuenta que la coyuntura había debilitado aún más a las estructuras estatales. El resultado es lo que hoy estamos experimentado: una respuesta brutalmente violenta de los cárteles, la exposición de las ineficiencias y corrupción de las instituciones gubernamentales, los "daños colaterales" civiles de una enorme magnitud no calculada y la persistencia y diversificación de la actividad económica de los cárteles, al punto que Joaquín Guzmán Loera aparece hoy entre los multimillonarios de la revista Forbes y es ya, según la AP (29 de agosto) el "nuevo rey de las metanfetaminas" y principal abastecedor del mercado norteamericano. Así pues, el negocio del crimen organizado prospera en medio de la violencia, lo que ha resultado, para México, en una era de desorden y retroceso.
Todo indica que el combate entre el gobierno y los cárteles, centrado en la lucha armada, ha tenido un costo social muy alto y una efectividad muy baja, en buena medida por la corrupción en el lado gubernamental y la persistencia de la demanda en el mercado ilegal externo. Y es que en toda guerra bien llevada el objetivo no es el exterminio físico del enemigo sino su neutralización. Y para lograr eso con el narcotráfico, lo mejor es primero un combate feroz, pero a la corrupción en las filas propias, abrir oportunidades dignas para los reclutas potenciales -los jóvenes de clases populares-, atacar sus finanzas -acabar con el blanqueo de dólares- y cortar el suministro de armas.
Hace tiempo que la lógica aconseja revisar la estrategia contra los cárteles, aunque la oportunidad de hacerlo sólo se abrirá cuando Calderón deje el poder. Mientras se prolongará esta era de "desorden y retroceso".

PEMEX FINANCIARÁ CON DEUDA EL 70% DE SU NUEVA INVERSIÓN EN REPSOL

La compañía mexicana niega que esté interesada en los activos de la petrolera española en Latinoamérica.- Su director general afirma que solo aspiran a tener "mayor participación en las decisiones de la empresa"
SALVADOR CAMARENA / EL PAÍS
La empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) seguirá el modelo que utilizó su socio Sacyr para entrar en el capital de Repsol, e incrementará su participación en un 5% en la petrolera española fundamentalmente mediante deuda. En concreto, el 70% de la financiación provendrá de un préstamo, y el 30% restante de recursos propios, según ha dicho en rueda de prensa el director de la compañía, Juan José Suárez Coppel, en la capital mexicana.
El desembolso que debe hacer la petrolera estatal mexicana para adquirir ese 5% de Repsol -adicional al que ya controla del 4,87%- es de unos 1.200 millones de euros a precios de mercado, por lo que la emisión de deuda será de unos 840 millones de euros. En el pacto que ha firmado con Sacyr, Pemex se compromete a realizar esa inversión en el plazo máximo de un mes.
Las acciones de Repsol se revalorizaron hoy un 2,44% y cerraron a 20,56 euros. Desde que se anunció el pacto el pasado día 29, al cierre de la sesión, se han revalorizado un 8,10%
Asimismo, el directivo mexicano ha negado que su empresa esté interesada en hacerse con el control de los activos de Repsol en Latinoamérica, como habían señalado algunos medios de comunicación. Su intención es tener "mayor participacion en cuanto a decisiones de la empresa", ha asegurado Suárez Coppel.
Sacyr, el primer accionista de Repsol con un 20% del capital que adquirió gracias a un préstamo sindicado de unos 6.500 millones, firmó el lunes un acuerdo con Pemex para sindicar sus acciones y votar de forma conjunta las decisiones relevantes que se tomen en la petrolera. Ambos socios aspiran a nombrar un consejero delegado que asuma los poderes ejecutivos del actual presidente, Antonio Brufau.
La mexicana se compromete a ampliar su participación un 5%, de forma que entre las dos posean el 29,87% de Repsol, sin llegar al 30% que les obligaría a lanzar una OPA.

CINCO SEÑALES QUE CERTIFICAN EL TEMOR DENTRO DEL SECTOR FINANCIERO DE EUROPA Y EEUU

Cuando el río suena, agua lleva. Si los cálculos preliminares del FMI sobre el posible impacto de los bonos de deuda soberana periférica en la banca europea levantaba ampollas, el contexto que vive en estos momentos el sector financiero a ambos lados del Atlántico recuerda de nuevo el ambiente previo a la caída de Lehman Brothers.
Con una expansión económica anémica que no permite superar los efectos de la bautizada como Gran Recesión, algunos se preguntan si es el momento de echarse a temblar. De momento, cada vez existen un mayor número de señales que indican que la banca occidental, europea y estadounidense, no pasa por su mejor momento y el clima podría empeorar si el contextos macroeconómico no consigue despegar.
1. Recesión a la vista
Según un nuevo informe de Bank of America Merrill Lynch, en estos momentos las posibilidades de una nueva contracción económica se han incrementado en un 80% si se hace referencia al modelo empleado por los analistas del banco.
Eso sí, es cierto que no se han tenido en cuenta algunos de los datos macroeconómicos dados a conocer durante la última semana y que abren la posibilidad a un posible repunte económico, al menos en EEUU, de cara a fin de año. De todas formas, el FMI podría rebajar el crecimiento de la primera economía del mundo hasta el 1,6% a finales de septiembre.
Al fin y al cabo, según adelantaba la agencia Bloomberg, desde 1948, cada vez que el cambio anual en el PIB ha caído por debajo del 2%, la economía ha entrado en una recesión. Bloomberg apunta que es difícil poner en entredicho un indicador con un amplio historial de precisión.
2. Bank of America... ¿el próximo Lehman Brothers?
Será Bank of America el próximo Lehman Brothers? Las acciones del mayor prestamista de EEUU han caído más de un 40% en el último par de meses. A pesar de que Warren Buffet salió al rescate de la entidad con una inyección de 5.000 millones de dólares, la realidad es que los problemas de Bank of America están lejos de terminar.
De hecho, un analista proyecta que Bank of America va a tener que aumentar su capital en al menos 40.000 millones de dólares, por lo que la venta de su participación en China Construction Bank o la ayuda de Buffett todavía quedan lejos de dichos niveles.
3. Sangría de empleos
De momento, la banca europea y estadounidense ya ha destruido cerca de 60.000 empleos y según un articulo publicado hace unos días en el NY Times, en otoño más bancos recortarán su plantilla para hacer frente a una reducción de ingresos provocada por los cambios regulatorios y ralentización de la economía mundial. UBS ha reducido el 5% de su plantilla, Bank of America podría eliminar hasta 10.000 empleos, y otros como Goldman Sachs, ABN Amro, Barclays o Bank of NY Mellon también tienen intención de hacer algo parecido.
4. La liquidez escasea
Los bancos españoles e italianos tienen un acceso limitado a la financiación comercial en los mercados monetarios al igual que sucede con los bancos griegos, irlandeses y portugueses, que dependen en gran medida la financiación de los inversores locales y los bancos centrales, incluido el BCE.
Los fondos del mercado monetario estadounidense, que gestionan alrededor de 1,6 billones de dólares, han invertido históricamente en torno a un 40-45% de dicha cantidad (600-700.000 millones de dólares) en las instituciones financieras europeas. Sin embargo, en los últimos meses, los fondos del mercado monetario han reducido su exposición a las entidades europeas, especialmente los bancos españoles e italianos. Los fondos también han disminuido el plazo de sus préstamos a las entidades.
5. Los bancos, también los centrales, excesivamente endeudados
El Banco Central Europeo ha entrado en el mercado y está comprando enormes cantidades de deuda soberana de países con problemas como Grecia, Portugal, España e Italia. Como resultado, el nivel de apalancamiento del BCE se ha incrementado enormemente en este momento. La mayoría de los bancos más importantes de Europa cuentan con una enorme exposición a la deuda soberana europea y el FMI, según informaba hoy el FT, considera que dicha exposición podría reducir en 200.000 millones de euros el capital común de la banca europea.
El sistema bancario mundial tiene una exposición total de 2 billones de dólares a la deuda griega, irlandesa, portuguesa, española e italiana. Teniendo en cuenta el apalancamiento actual del sistema bancario mundial dicha exposición podría acabar con muchas de las principales instituciones financieras. De hecho, Christine Lagarde, directora gerente del FMI pidió una recapitalización urgente de la banca el pasado fin de semana.
Fuente: elEconomista.es

EL DÉFICIT Y LOS ESPECULADORES

ALBERTO RÍOS MOSTEIRO / JAVIER DOMÍNGUEZ / EL PAÍS
Dice Soraya Sáenz de Santamaría, tras llegar a un acuerdo con el PSOE que constitucionaliza la estabilidad presupuestaria, que "la austeridad ya no es una opción, sino una obligación". Olvida la portavoz del Partido Popular en el Congreso, como también parece haber olvidado el Partido Socialista, que numerosos Estados, entre ellos España, decidieron salvar con dinero público a la banca que provocó la crisis financiera, y luego se vieron obligados a impulsar programas de gasto que evitasen el colapso de sus respectivas economías. El déficit, al contrario de lo que pregonan los amnésicos, no fue una opción.
Ya existe una ley de estabilidad presupuestaria que ni siquiera cumple esa derecha que va de abanderada de la austeridad pero que en el primer trimestre del año ha gastado, en las autonomías en las que gobierna, un 10% más que el resto. Se aprueban planes de ajuste y reformas de constituciones europeas para satisfacer a los mercados, pero nadie ha dado un solo paso para regular a quienes secuestran a Estados que han de ser rescatados con fondos públicos a la vez que se merman los derechos de los ciudadanos. ¿Cuándo dejará de ser una opción el gobernar por y para los ciudadanos, y será una obligación regular y poner freno a los especuladores financieros que campan a sus anchas por los soberanos e intocables mercados?- Alberto Ríos Mosteiro. Madrid.
Si la banca impone a los políticos un cambio en la Constitución y estos cumplen "sus deberes" (así lo llaman) sin consultar al pueblo en un referéndum, quiere decir que está pasando la dulce época de la soberanía popular y llega la de la soberanía bancaria, o imperialismo económico, que decían los clásicos. O les paramos los pies o nos hunden.- Javier Domínguez. Alcalá de Henares (Madrid)

jueves, 1 de septiembre de 2011

ELUDE PEMEX QUE SE FISCALICE SU COMPRA EN REPSOL

Refinería de Repsol en Tarragona España, Foto Ap


Disputa de mercados
Burla Pemex fiscalización nacional para buscar el control de Repsol
Amparada en leyes extranjeras, PMI Holdings VB "no puede ser vigilada por autoridades mexicanas", se dice en España
La paraestatal se une a Sacyr Vallehermoso para detentar casi 30 por ciento de los títulos de la empresa petrolera ibérica
Roberto González Amador / Periódico La Jornada

Una empresa sin empleados establecida en Ámsterdam, Holanda, fue elegida por Petróleos Mexicanos (Pemex) para comprar 5 por ciento adicional de las acciones de control de la española Repsol YPF, revela información oficial.
Se trata de PMI Holdings VB, parte del Grupo PMI Comercio Internacional, firma de control estatal mayoritario que realiza funciones de "comercializador" de Pemex en el mercado internacional. Desde hace tiempo, la "tenedora", como es llamada oficialmente en la paraestatal, ha recibido observaciones de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), el órgano de fiscalización del Congreso, por haber sido creada al amparo de leyes extranjeras y, por tanto, fuera del ámbito de supervisión de las autoridades mexicanas.
Pemex no respondió a la pregunta de este diario sobre las razones para realizar la operación por medio de una empresa constituida en el extranjero y que no se rige por leyes nacionales ni puede ser auditada por autoridades del país.
El aumento de la participación de Pemex en el capital social de Repsol YPF, de la mano de la constructora española Sacyr Vallehermoso, fue anunciado el lunes pasado. En caso de concretarse, la operación llevaría del 4.8 por ciento actual a 9.8 el monto de las acciones de la petrolera española bajo control de la paraestatal mexicana.
La operación implica que Pemex buscará comprar en el mercado accionario 5 por ciento de los títulos de Repsol. Una vez que controle prácticamente 10 por ciento de la empresa, sumará sus votos a los que ya tiene Sacyr Vallehermoso, que posee 20 por ciento del capital de la petrolera española.
Juntas, la paraestatal mexicana y la constructora ibérica tendrían 30 por ciento del capital de Repsol YPF y, por tanto, un peso decisivo en las determinaciones que ésta tome. El comunicado con el que Pemex anunció la operación menciona que el acuerdo consiste en que ambas empresas votarán "de forma conjunta en las decisiones relevantes que se tomen en la petrolera española".
Añade: "ambos accionistas comparten una visión común, que en síntesis se refleja en el mantenimiento de Repsol como compañía de bandera española e independiente; profundización en las mejores prácticas internacionales de gobierno corporativo (...) y representación en los órganos de administración y gestión de Repsol acorde con el peso accionarial".
Fuera de radar
Sacyr Vallehermoso lo llamó "pacto parasocial". Es el acuerdo entre la constructora y Pemex para unir su poder de voto en las decisiones que tomen los accionistas de Repsol YPF, una de las compañías españolas que más ha extendido sus intereses en Latinoamérica en los últimos tres lustros. El compromiso está plasmado en un documento entregado por Sacyr a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) de España, la autoridad reguladora.
El acuerdo para actuar de "manera sindicada" en el ejercicio de los derechos de voto de los accionistas de Repsol dará a Sacyr Vallermoso y a Pemex control sobre 30 por ciento de la propiedad de Repsol: actualmente, la constructora española tiene 20 por ciento del capital y la paraestatal mexicana 4.8 por ciento, que se ampliará a 9.8.
En ese mismo documento, Sacyr Vallehermoso informa a la autoridad reguladora del mercado bursátil español que Pemex adquirirá 5 por ciento adicional del capital social de Repsol y que lo hará por medio de una empresa que, en México, no puede ser supervisada por ninguna autoridad.
"Grupo Pemex, a través de PMI Holdings BV, manifiesta su compromiso de adquirir, en el menor plazo posible y, en cualquier caso, antes de 30 días naturales (contados desde el 29 de agosto pasado) un número de acciones representativas de aproximadamente 5 por ciento del capital social de Repsol", menciona el documento, en poder de este diario.
"Es una inversión financiera que busca generar rentabilidad para el capital", explicó la paraestatal a La Jornada este miércoles. La operación es cuestionada en España por la dirección de Repsol, que busca frenar un acuerdo que ve como una amenaza que podría desestabilizar al grupo, según reportó el diario Expansión. Uno de los puntos que han sido cuestionados por una parte de la prensa española y por la dirección de Repsol es que el acuerdo entre Pemex y Sacyr Vallehermoso no deja claro cuál es el objetivo de la firma mexicana.
"Lo que Pemex espera es obtener un retorno (ganancia) por su inversión en las acciones de Repsol", contestó la oficina de Comunicación Social de la paraestatal cuando fue consultada por La Jornada. Confirmó que los recursos que serán empleados en la compra de acciones de la petrolera española no están considerados en las previsiones de inversión de Petróleos Mexicanos para este año. "Está fuera del presupuesto", añadió.
El costo de la transacción roza los 21 mil 800 millones de pesos, dado que Pemex adquiriría 61.1 millones de títulos de Repsol, representativos de 5 por ciento del capital de la firma, que este miércoles cotizaron en la bolsa de Madrid en 19.8 euros (357 pesos) por acción.
PMI Holdings VB, de la que Petróleos Mexicanos posee 100 por ciento de las acciones, forma parte de un grupo de compañías creadas por la paraestatal en los últimos años fuera del territorio nacional, las más de las veces en jurisdicciones consideradas paraísos fiscales y que desde el mismo gobierno, en diferentes administraciones, se ha defendido que no puedan ser auditadas por el órgano supervisor del Poder Legislativo.
Tenedora con valor de 9, 912 millones de pesos
Aun cuando PMI Holdings VB no tiene empleados y fue establecida fuera de la jurisdicción del órgano de fiscalización del Congreso, la participación accionaria de Pemex en esa "tenedora" alcanzó en 2007 un valor de 9 mil 912 millones de pesos, según una investigación realizada por la ASF. Para efecto de la legislación mexicana, es considerada una "empresa extranjera", según la propia ASF, aunque está bajo control del corporativo de Pemex.
El órgano auditor del Congreso señala que "como parte de su estrategia comercial y de negocios, Petróleos Mexicanos ha constituido diversas empresas filiales no paraestatales que realizan en forma preponderante actividades comerciales. Las filiales constituidas en el extranjero adoptan la figura de la legislación del lugar donde se constituyen. Son personas morales de derecho privado extranjero y, por ende, no están sujetas a las disposiciones legales nacionales, de conformidad con el artículo 12 del Código Civil Federal".
PMI Holdings VB es considerada una empresa "no paraestatal", por determinación de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

CAEN CRECIMIENTO Y EMPLEO EN EL SEXENIO

El dinamismo económico es inferior al de los dos últimos gobiernos
Ixel González y Ricardo Jiménez / El Universal
Los primeros cinco años de gobierno del presidente Felipe Calderón están marcados por un magro crecimiento de la actividad económica y del empleo, coincidieron analistas.
El desarrollo de la economía nacional en lo que va del actual gobierno, resulta inferior al de los tres periodos presidenciales previos.
En el primer lustro del actual gobierno, el Producto Interno Bruto (PIB) promedió una tasa de 1.59% y se generaron en promedio 300 mil empleos al año.
El crecimiento de la economía es incluso inferior al reportado en los primeros cinco años del gobierno de Ernesto Zedillo, cuando a pesar de la crisis económica de 1995, el PIB repuntó 3.03%, en promedio.
Raymundo Tenorio, director de la carrera de Economía del Tecnológico de Monterrey, Campus Santa Fe, destacó que a diferencia de los gobiernos de Ernesto Zedillo y Vicente Fox, el gobierno de Calderón ha tenido un pobre crecimiento, acompañado de una baja creación de empleos.
Dijo que el precario crecimiento del PIB nacional está ligado al comportamiento productivo de las empresas y la competitividad del país, sobre todo en la parte de la calidad del empleo, educación, infraestructura y mejoramiento de prácticas empresariales.
“Tuvimos una mediocre inversión extranjera, dada la capacidad que tiene la economía, en promedio ingresó al país 20 mil millones de dólares”, señaló Raymundo Tenorio.
Alejandro Villagómez, investigador del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE), expuso que el incremento del PIB de 2006 a 2011, es decir en el mandato de Calderón, estuvo limitado principalmente por la crisis económica más severa de los últimos 50 años. “Sin embargo, lo que más afectó fue la ausencia de reformas estructurales que podrían haber impulsado la economía nacional, como la energética, fiscal y laboral”,dijo.
Consideró que la crisis económica y financiera en 2008-2009 pudo haber sido menos severa si el gobierno de Calderón hubiera hecho las reformas estructurales necesarias en los primeros años de su gobierno. Recordó que en Latinoamérica, México fue la economía más golpeada, al registrar una caída de 6.1% anual.
Coincidió en que los primeros cinco años del gobierno de Felipe Calderón han sido de crecimiento bajo, explicado por la segunda crisis económica mundial más severa de los últimos 100 años. “El gobierno de Calderón lo podemos calificar en términos económicos como un crecimiento pobre, afectado por la crisis externa”, dijo.
El investigador del CIDE agregó que en términos de empleo, el desempeño también es bajo, ya que está ligado a la tasa de crecimiento de la economía nacional; aunque pudo haber caído más por la fuerte recesión que vivió la economía mundial.
José Luis de la Cruz, director del Centro de Investigación en Economía y Negocios (CIEN) del Tec de Monterrey, expuso que el débil crecimiento de México durante los primeros cinco años de la presente administración tiene un vínculo directo con la falta de empleo y con la precariedad existente en las condiciones laborales.
Indicó que la tasa de desocupación promedio en lo que va del sexenio es de 4.7%, una cifra mayor a 3.3% contabilizado en el mismo lapso del gobierno anterior. En el sexenio de Zedillo, el desempleo fue de 4.2% en los primeros cinco años. Agregó que los 2.7 millones de mexicanos desocupados representan poco más de un millón adicional al que existía al inicio de la presente administración.

HOY, TANDA DE FÁBULAS (5/6)

México SA
El cuentacuentos
Realidad vs. "quinto Informe"
Carlos Fernández-Vega / La Jornada
Ya llegó, ya está aquí, la quinta temporada del cuentacuentos de Los Pinos; calderolandia luz y sonido, el exitoso show sobre un país de mentiritas (mentirotas, en realidad), en el que todo es posible mediante mágico cuan sencillo procedimiento: onerosísimas campañas propagandísticas –pagadas con los recursos de quienes sobreviven en el México real–, aderezadas con mayúsculas dosis de cinismo, miles de machacones discursos fatuos y la siempre de$intere$ada colaboración de los medios electrónicos.
Cinco tandas al hilo de fábulas políticas, económicas y sociales para alegrar a los alicaídos hogares mexicanos, que ya no sienten lo duro sino lo tupido. De acuerdo con su gerente, Calderolandia es la octava maravilla, es perfecta, chistoretera y genera felicidad por doquier, pero ¿cuál es la realidad objetiva que la información disponible permite documentar?, como pregunta el Centro de Investigación en Economía y Negocios del Tecnológico de Monterrey, campus estado de México, en su balance de los casi cinco años de estancia de Felipe Calderón en la residencia oficial. Pues bien, como es tradicional, el autodenominado "quinto informe de gobierno" viene presidido por una avalancha mediática que hace referencia a los principales "logros" que desde la perspectiva oficial "se han alcanzado", pero, de entrada, en materia de seguridad, crecimiento económico y bienestar social (principales ofertas electorales del candidato chaparro, pelón y con lentes), el régimen de "para vivir mejor" no ha sólo ha empeorado la de por sí ingrata perspectiva nacional, sino que reporta los peores resultados desde 1988. Como subraya el CIEN, "si el presente año se ajustara a la expectativa de la Secretaría de Hacienda (4 por ciento de incremento en el PIB), el aumento promedio de los cinco años de gobierno sería de 1.5 por ciento, proporción inferior a la registrada en los tres sexenios pasados para un mismo periodo", los cuales, dicho sea de paso, tampoco brillaron por sus éxitos.
La crónica ausencia de crecimiento económico se vincula directamente con la falta de empleo y con la precariedad de las condiciones laborales. La tasa de desocupación promedio en lo que va del sexenio es de 4.7 por ciento, considerablemente mayor al 3.3 por ciento contabilizado en el mismo periodo del gobierno anterior. Igualmente preocupante es el hecho de que la tendencia de dicha variable se encuentra al alza, es decir, que a corto plazo no puede vislumbrarse una solución a este gravísimo problema económico-social. Más de un millón de mexicanos se han sumado a las filas de la desocupación a lo largo del calderonato, pero éste va por más. Doce millones engrosaron el ejército de pobres y a 28 millones no les alcanza para comer. La economía informal ocupa a 13.4 millones de personas, 2 millones adicionales a lo registrado a fines del 2006. Otro elemento indicativo de la precariedad lo constituye el número de gente ocupada, pero sin acceso a la prestación de seguridad social: de acuerdo con el último reporte 29.8 millones se encuentran en dicha situación, 3 millones adicionales respecto al comienzo del sexenio.
Todo ello se ha dado en un entorno fiscal poco propicio para las empresas. A lo largo del sexenio se ha vivido un aumento en los impuestos, tanto los relacionados con el consumo como los vinculados con el ingreso. A los mayores niveles de IVA e ISR debe agregarse la creación de dos impuestos adicionales: IETU e IDE. Lo anterior en principio debería facilitar la operación financiera del gobierno, sin embargo no necesariamente ha implicado que se tenga un gasto público más eficaz. Nuevamente los datos estadísticos así lo documentan, y también lo hacen en el sentido de que el escaso bienestar de los mexicanos se ha visto menoscabado no sólo por merma del ingreso neto, sino a través de mayores impuestos (en número y en tasa).

EL G-20 DE NUEVO

Jorge Eduardo Navarrete / La Jornada
En mi artículo de hace dos semanas argüí que la economía global se encuentra en los inicios de una nueva fase de recesión generalizada, cuando aún no supera la resentida entre finales de 2008 y principios de 2010. En el ínterin, se han acumulado los indicios en este sentido: en el segundo trimestre de 2011, en casi todos los países avanzados la actividad económica se desaceleró y la desocupación se mantuvo en niveles comparables, si no mayores, a los que se observaron durante la crisis. Con la evidencia de la recaída inmediata se confirmó una perspectiva aún más negativa que la apreciada a principios de año, no sólo para el bienio inmediato sino para la primera mitad del decenio. Tanto la coyuntura como la perspectiva de mediano plazo aconsejan un marcado cambio de énfasis en la orientación de la política económica: dejar de privilegiar la consolidación fiscal, como en forma prematura y contraproducente ha venido haciéndose desde finales del año pasado, y poner en marcha un segundo conjunto de estímulos fiscales, monetarios y financieros para reanimar la actividad económica, sacándola de su actual postración y contribuyendo a la creación de más empleos. En este sentido, sería importante que el G-20 asumiera de nuevo el papel que jugó en 2009 y 2010: estimular políticas anticíclicas oportunas, suficientes, efectivas y, de preferencia, coordinadas. El G-20, de nuevo.
Varios desarrollos recientes apuntan en ese sentido. En Estados Unidos –del comportamiento de cuya economía y sector manufacturero depende umbilicalmente la evolución mexicana– el deterioro ha sido particularmente severo. Así lo confirmó la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO) al actualizar, el 24 de agosto, la perspectiva económica y presupuestal del país. La CBO espera que, "por varios años, el crecimiento real del PIB se mantenga muy por debajo del potencial, que es el que corresponde a una alta tasa de ocupación de la fuerza de trabajo y del capital". Espera también que, por el insuficiente crecimiento, sea lenta la creación de empleos. Prevé que la tasa de desempleo cierre este año en 8.9 por ciento y el próximo en 8.5, "para permanecer por encima de 8 por ciento hasta 2014". Además, las turbulencias en los mercados financieros de Estados Unidos y otros países "prolongarán la atonía". No hay peligro inflacionario: "tras disminuir en la segunda mitad del presente, la inflación se mantendrá por debajo de 2 por ciento por varios de los siguientes años". El fantasma inflacionario presente en el discurso de los fundamentalistas del equilibrio fiscal es sólo eso, un espectro. A pesar de ello, las resistencias que se opongan a las acciones de impulso de la economía y combate del desempleo serán tan fuertes como irracionales y, por cierto, más difíciles de contener en un año electoral. En Europa, en la penúltima semana de agosto, Alemania y Francia anunciaron ajustes a la baja en sus expectativas de crecimiento y, en el primero, los índices de confianza de empresarios e inversionistas marcaron los niveles más bajos desde la crisis. Recuérdese que a principios de mes el G-7 había declarado formalmente que actuaría en forma coordinada para "apoyar la operación de los mercados financieros, la estabilidad financiera y el crecimiento económico". No ha habido noticia de acción alguna del grupo en el sentido proclamado (la información más reciente en el portal oficial del G-20/G-8, consultado el 28 de agosto, data del 23 de junio anterior). Por el contrario, han menudeado los anuncios de decisiones de política aisladas, de orientación diversa, con predominio de las de ajuste recesivo en los países avanzados; de consultas improvisadas, como la realizada por el presidente de Francia en una breve escala en Pekín hacia el 22 de agosto, y de algunas iniciativas regionales, como la de Unasur. Es difícil no tener la impresión de que la maquinaria formal de consulta y coordinación del G-20 está siendo marginada, ante las presiones coyunturales.
En su comunicación más reciente a los suplentes del G-20, reunidos el 9 y 10 de julio en París, el FMI les informó: "Se espera que el crecimiento continúe reprimido en las economías avanzadas... pero fuerte en muchas economías emergentes y en desarrollo". En general, así ha sido. El propio FMI ha revisado al alza sus estimaciones de crecimiento de algunas de éstas, como hizo con la de Chile, por ejemplo, el 24 de agosto. Otros, como México, han revisado a la baja sus propias estimaciones. Las economías dominantes en este segmento –China, India y Brasil– enfrentan perspectivas más complicadas y deberán o preferirán crecer menos de lo previsto en la primavera. El resultado neto es que, a pesar de su mayor dinamismo, el segmento emergente de la economía mundial carece de fuerza de tracción suficiente como para compensar la pérdida de impulso derivada del estancamiento del sector avanzado. El esperado decoupling no se ha producido y es más bien la debilidad de las economías avanzadas y de su demanda de importaciones la que actúa como freno del dinamismo de las emergentes y del conjunto de la economía mundial.
Esta situación debería llevar a la definición de una estrategia conjunta del G-20 ante las nuevas manifestaciones de la crisis. La orientación de los preparativos de la cumbre de Cannes en noviembre debería ser modificada de raíz para dirigirla hacia las nuevas exigencias. Un primer enfoque de la discusión de esta reorientación debería tener en cuenta las aportaciones o propuestas que se refieren al conjunto de la economía global, así como aquellas otras que aluden a cuestiones específicas, por lo general de carácter sectorial, o de alcance regional, para asegurar su congruencia con la estrategia global.
Una idea del sentido de la reorientación global se encuentra no en un documento oficial, sino en un artículo de opinión de la directora-gerente del FMI (Financial Times, 16 de agosto), que quizá eligió este medio para expresarse con mayor franqueza. Su propuesta se resume en las siguientes frases, que ofrezco en traducción libre: "Cuando la crisis golpeó en 2008 los responsables de política se reunieron. Deben hacerlo de nuevo, para evitar el riesgo de una recaída y para situar al mundo en una senda de crecimiento (...) Los países avanzados deben restaurar la sostenibilidad fiscal (...) pero frenar de manera súbita dañará la reactivación y empeorará la desocupación (...) Se requiere un doble énfasis: en la consolidación a mediano plazo y, en el corto, en el estímulo al crecimiento y el empleo (...) Este estímulo inmediato hará creíbles los arreglos de consolidación: ¿quién va a creer que los compromisos de ajuste van a cumplirse en medio de un estancamiento prolongado, un alto desempleo y un ambiente de insatisfacción social?" En suma, propone Lagarde, hay que virar el énfasis de la política económica a favor del crecimiento y el empleo. Esta es la tarea inmediata del G-20.

EL FRENTE INTERNO

Enrique Berruga Floy / El Universal
Tendremos unas elecciones presidenciales inéditas. Las campañas se realizarán en un entorno de contracción económica mundial, con un peso fuerte, baja inversión global y pocos destinos para nuestras exportaciones. Como dos bailarines bien adiestrados, las economías de México y de Estados Unidos fluctuarán al mismo ritmo, sin alcanzar a estimular la imprescindible generación de empleos. Habrá en México más descontentos, más personas metidas en la economía informal y gastos astronómicos de los partidos políticos, promoviendo a sus candidatos.
Las campañas se darán bajo la sombra de una Europa aletargada y plagada de problemas, con Japón mirando hacia dentro y, por si algo faltara, con una China igual de productiva, pero sin mercados vigorosos a los cuales exportar. México no tiene otra alternativa más que prepararse a enfrentar este escenario sin contar con los mercados internacionales. Si lo asumimos como oportunidad, es una buena coyuntura para poner la casa en orden, revisar a fondo el funcionamiento del gobierno, utilizar los ingresos petroleros en forma de proyectos de inversión y eliminar burocratismos y fuentes de tentación y corrupción.
De algún lado tiene que salir el dinero para provocar estos cambios. El petróleo sigue siendo nuestra palanca más accesible. Si lo seguimos usando como hasta ahora lo hemos hecho, para cubrir las necesidades inmediatas del gobierno y para pagar nóminas estratosféricas, ahora sí que el tren de la prosperidad se nos habrá ido, quizás para siempre.
Los casos de Brasil, de Colombia y ahora de Rusia muestran que el petróleo puede ser el detonador de altas tasas de crecimiento. El contrato que acaban de suscribir la petrolera texana Exxon y la empresa estatal rusa Rosnef para explotar yacimientos en el Ártico, implicará una inversión directa de 500 mil millones de dólares para la economía rusa, a lo cual deberán sumarse el desarrollo de cientos de empresas medianas que surtan y abastezcan a este nuevo polo de desarrollo. Ecopetrol en Colombia se ha establecido, igualmente, como el motor de las inversiones que están arrojando tasas de crecimiento superiores a 7% en ese país. Petrobras se ha convertido, además de un productor importante en aguas profundas, en exportador de tecnología y socio de otras empresas a nivel mundial.
Pemex podría ser un jugador global de mayor importancia que estas tres empresas que he mencionado. Pemex es la compañía más grande de América Latina, genera utilidades anuales de más de 100 mil millones de dólares. Entre gastos, nóminas e inversiones, desembolsa alrededor de 30 mil millones de dólares al año y el resto se va a cubrir los faltantes en el presupuesto federal, estatal y municipal.
Petróleos Mexicanos viene trabajando a pulmón limpio, sin asociaciones que le permitan hacer negocios en México con consorcios extranjeros (como lo hacen los rusos con Exxon), pero inhabilitado también para que Pemex haga negocios en otros países (como sí lo hace, por ejemplo, la empresa estatal Noriega Statoil). Pemex podría ser para México lo que la industria automotriz significa para los alemanes o el mundo de la computación para Estados Unidos.
Pero Pemex no puede rendir los resultados esperados sin que antes el gobierno que le ordeña año con año no pase a cirugía mayor. Seguimos gastando el fruto del petróleo en pagarles a los maestros, a los servicios de salud o a las policías de todo el país. Si, por el contrario, Pemex fuese el núcleo a partir del cual surgieran muchas empresas de proveedores, habría más empleos, más riqueza y más contribuyentes, cuyos impuestos irían a dar, ahora sí, a los maestros y a los doctores. Pero lamentablemente tenemos décadas de recurrir al expediente fácil de que Pemex venda petróleo y de ahí saquemos para cubrir cualquier necesidad del gobierno en turno.
Con la recesión que se avecina, la falta de buenos empleos que nutre a la informalidad y al propio crimen organizado, y una campaña política en ciernes, tenemos que utilizar los recursos internos con el mayor tino posible. El futuro de Pemex debería estar en el centro de las campañas electorales, pues en el corto plazo no tenemos muchos asideros de esta magnitud.
Presidente del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales


¿ESTÁ EU YA EN RECESIÓN? (II)

José Miguel Moreno / el Semanario
Hoy termina agosto. Recientemente, en las páginas de El Semanario, escribíamos un artículo titulado “¿Está EU ya en recesión?”. En ese escrito, analizábamos el comportamiento del índice manufacturero de la Fed de Filadelfia e inferíamos, a partir de su reciente desplome, su lectura de agosto (-30.7) y su correlación con otros ciclos económicos, que la economía de EU podía haber entrado en recesión en agosto.
Por supuesto, la Fed de Filadelfia, confinado al sector manufacturero y a una región, es demasiada poca cosa para concluir que sí, que ya estamos en recesión. La Oficina Nacional de Análisis Económico (NBER por sus siglas en inglés), que se encarga de determinar los ciclos económicos en EU, define una recesión como “un declive significativo y generalizado en la actividad económica que dura más de unos pocos meses, normalmente visible en la producción, el empleo, la renta real y otros indicadores”.
Ahora, con el mes de agosto terminado, nos llegará nueva información fresca sobre dicho mes que nos permitirá definir mejor si, en efecto, en agosto se produjo una contracción generalizada de la economía. Es cierto que un mes no es suficiente para concluir que ya estamos en recesión, pues se precisa que dure “más de unos pocos meses”, y puede tratarse de una breve contracción, un pequeño bache, en medio de un ciclo de expansión económica.
Sin embargo, los datos que se publicarán en los próximos días serán escudriñados no sólo por los inversionistas, sino también por el presidente Barack Obama y la Fed. Son cruciales para la orientación de la política económica, y en caso de que lleguen malas noticias, deberán responder en consecuencia antes de que sea demasiado tarde.
El más importante de todos por sus implicaciones de política económica será el dato de empleo del viernes. El consenso de Briefing.com estima una lectura de 73,000. Ese número no sólo es peor que el dato de julio (117,00), sino que es inferior al promedio observado en el primer trimestre (166,000), y en el segundo (105,000).
EVOLUCIÓN DATO DE EMPLEO EN 2011





Cambio Nómina No Agrícola Promedio Trimestral

ene-11 68,000


feb-11 235,000


mar-11 194,000 166,000

abr-11 217,000


may-11 53,000



jun-11 46,000 105,000




jul-11 117,000


ago-11 73,000*


* Estimado encuesta de Briefing.

Fuente: Oficina de Estadísticas Laborales (BLS)

Lo peor es que nos tememos que la cifra de agosto sea peor que la que pronostica el consenso. Nos inquieta, en primer lugar, que los despidos masivos que se anunciaron recientemente sigan pesando en la nómina no agrícola en los próximos meses. Recuerden lo de Cisco, Lockheed Martin, Merck, Research in Motion o bancos como HSBC o Goldman Sachs, etc.
A todo eso hay que sumar la masiva huelga de Verizon, que convocó a 45,000 trabajadores, y que podrían influir negativamente la nómina en agosto. La huelga, que duró desde el 7 al 23 de agosto, posiblemente implicó que muchos trabajadores no cobraron nómina el 12 de agosto, por lo que saldrían fuera del cálculo. Eso se vería reflejado, de ser así, en el sector de información.
Otro factor negativo en la nómina de agosto sería la manufactura. No sólo el sector tuvo un flojo comportamiento en agosto, sino que además el sector automotriz modificó su comportamiento estacional. Generalmente, las fábricas de autos toman su receso veraniego en julio, cuando cierran varias plantas, lo que implica un rebote en la actividad y el empleo del sector en agosto. Pero este año cambiaron esos hábitos: debido al tsunami de Japón, julio fue aprovechado para recuperar parte de la producción automotriz que se perdió durante el segundo trimestre, por lo que cerraron menos plantas en julio de lo que suele ser la costumbre. En consecuencia, el rebote estacional de agosto será menor que el de años precedentes.
Finalmente, hay que incluir los continuos despidos de funcionarios a nivel estatal y local. Esa tendencia se observa desde septiembre de 2008, y raro ha sido el mes desde entonces en el que no se han producido caídas en la nómina. Según el reporte de Challenger, los planes de despidos en el sector público fueron de 18,426 trabajadores en agosto.
Como resultado de todos estos factores, nos tememos que la nómina no agrícola de agosto puede ser inferior a los 73,000 que estiman los analistas, y venga más cercano a los 30,000, lo que sería la cifra más baja desde septiembre del año pasado (-29,000).
También los indicadores de ISM manufacturero y no manufacturero pueden darnos pistas sobre si EU sufrió una contracción económica en agosto. Y la verdad, apuntan en el mismo sentido: la economía, cuando menos, está completamente parada. Para el ISM, que se publica mañana jueves, se estima una lectura de 48.5, comparado con 50.9. Hay que recordar que una lectura por debajo de 50 significa contracción, por lo que por primera vez desde la recesión, el sector manufacturero estaría en franca caída. Los principales componentes como nuevos pedidos, producción y empleo también se pueden ubicar por debajo de los 50.
Es de suponer que la realidad dé la razón al consenso: en agosto, todos los reportes manufactureros regionales de la Fed señalaron contracción (-30.7 el de Filadelfia, -7.7 el de Nueva York, y -10 el de Richmond). Además, el componente de nuevos pedidos, que anticipa la tendencia general del ISM, ya tuvo una lectura de menos de 50 en julio (49.2). Quizás la única esperanza para evitar una lectura por debajo de 50 sea el PMI de Chicago. Se publicó hoy, y aunque se debilitó, vino mejor de lo esperado. Su lectura, de 56.5, fue inferior a la de julio (58.8), lo que indica un menor ritmo de expansión, pero la cifra mucho mejor a lo pronosticado por el consenso (53.0).
El ISM no manufacturero se publicará el próximo 6 de septiembre, tras el feriado del día del trabajo. EL ISM del sector servicios, que representa en torno al 90% de la economía, también ha seguido una tendencia a la baja que se prolongará en agosto. El consenso estima una lectura de 51.3 comparado con 52.7 en agosto. Y aunque todavía no indica contracción, la actividad está prácticamente estancada.
También para agosto, el dato de venta de autos puede ser bastante revelador. En julio se vendieron 9.6 millones de autos anualizados, y podría descender en agosto a 9.3 millones. Eso denotará que el consumo privado sigue débil, debido a las pobres expectativas de empleo, y al deterioro en el ánimo comprador. En ese sentido, la confianza del consumidor de agosto, el que publica el Conference Board, no trajo buenos presagios para el consumo privado: en agosto se despeñó a 44.5 comparado con 59.2 en julio. El dato fue el más bajo desde 2009, cuando la economía estaba saliendo de la recesión, y muy inferior al 52.0 que estimaban los analistas.
Veremos cómo vienen finalmente estos datos, que son fundamentales para el devenir de la economía y la correcta orquestación de las políticas económicas. Pero, a priori, todo parece indicar que las cifras de agosto pueden venir feas. Bernanke ya mandó la voz de alarma el viernes pasado en Jackson Hole, cuando afirmó que hará “todo lo que pueda” para ayudar a la economía y que precisará del apoyo de la política fiscal dado que la política monetaria por sí sola es insuficiente.
Ya sabemos, por las minutas de la Fed, que en la anterior reunión se debatió la posibilidad de un nuevo programa de compra de bonos, un QE3. En aquella ocasión se limitaron a fijar el compromiso de no mover tasas hasta junio de 2013, quizás por la disidencia que existe en el seno de la Fed (Fisher, Plosser y Kocherlakota) a nuevas medidas de estímulo monetario, y porque era demasiado pronto para anunciar algo más agresivo. En la reunión de 20-21 de septiembre, si los datos de empleo e ISM, junto con otros indicadores como ventas minoristas y producción industrial, son malos, podemos tener un QE3. La reunión, que se amplió a dos días, tratará de limar asperezas con los disidentes y mandar un mensaje de unidad.
Por otro lado, el miércoles 7 de septiembre Obama irá al Congreso con un discurso que versará sobre el empleo y la necesidad de aplicar un nuevo programa estímulo fiscal para ayudar a la economía. A ver cómo lo recibe el Tea Party, pero que hace falta, hace falta. Como se ha dicho, la disciplina fiscal que se guarde para el medio y largo plazo, pero para el corto plazo, hacen faltas nuevas ayudas. Los datos de agosto deben ser suficientes para convencerlos.

"NO SE PRETENDE UN CAMBIO DE DIRECCIÓN PERO ES UNA POSIBILIDAD", DICE LA MEXICANA

SALVADOR CAMARENA – EL PAÍS
En México se conocía desde hace un mes que Petróleos Mexicanos (Pemex) incrementaría su participación en Repsol. A pesar de ello, al final, el acuerdo con Sacyr se manejó en el más absoluto sigilo por Ignacio Quesada Morales, director de Finanzas de la paraestatal mexicana, que se encontraba todavía ayer en Madrid.
"Somos conscientes de que es un tema muy sensible, de ahí que se haya mantenido bajo reserva", indicó una fuente de la empresa. "Es un movimiento que obedece a una coyuntura y la aprovechamos. No se pretende un cambio de dirección en Repsol, pero es un hecho que ahora eso es una posibilidad a corto plazo".
Pemex explica que "el fortalecimiento de la asociación de las dos empresas permite profundizar una relación de más de 30 años. La operación se inserta en los objetivos estratégicos de crecimiento de Pemex".
La noticia del incremento de acciones de Pemex en Repsol no sorprendió a los analistas mexicanos que siguen el sector, pero sí será tema de debate hoy en la reunión del Consejo de Pemex. En declaraciones al diario Reforma, el consejero Fluvio Ruiz Alarcón dijo que tanto por el monto que implicará como por ser un movimiento estratégico, la paraestatal debe plantearles esta operación como tema de análisis y no "solo informarlo como un hecho consumado".
El analista económico Samuel García comentó en su columna de ayer en Mileno que "por lo visto, ante la inacción local, Pemex estaría buscando incrementar agresivamente su participación fuera de sus fronteras con jugadores regionales con alto potencial como Repsol. Ese filón de convertir a Pemex en un inversionista energético internacional mucho más agresivo -no prohibido por la restrictiva ley mexicana- siguiendo el ejemplo de empresas como la propia Repsol o Petrobras, parece ser la apuesta que explicaría esta operación".
El Gobierno federal mexicano explicó anoche que no va a realizar un pronunciamiento oficial sobre la operación.

TRAZOS DE UNA REALIDAD GLOBAL DESCONCERTADA

Más que una era de cambios, estamos viviendo realmente un cambio de era
Las redes sociales son un multiplicador de la intervención de los ciudadanos en la agenda pública
MANUEL ESCUDERO / EL PAÍS
Vivimos una nueva realidad global que trastoca los caminos trillados. Merece la pena describir sus rasgos -aquí se apuntan 10-, en la confianza de que, al verlos en conjunto, quede claro que más que una era de cambios estamos viviendo realmente un cambio de era.
Estos son algunos de estos rasgos nuevos de la realidad:
1. Los poderes públicos se están "encogiendo". Una gran parte de los problemas que experimentamos en nuestra vida diaria no pueden ser abordados aisladamente por cada país (el problema de la deuda soberana o la regulación de los mercados financieros, terrorismo global o cambio climático). Esto plantea el problema de los límites de la democracia: resulta difícil al ciudadano dar el voto a cualquier opción política, sabiendo que su capacidad para resolver problemas está más que restringida.
2. Además, durante la segunda mitad del siglo XX aprendimos que el crecimiento ilimitado del sector público no resuelve todos los problemas. Esto no significa que las políticas públicas son innecesarias. El supremo objetivo de la política (Philip Petit) es la libertad, entendida como la erradicación de todo tipo de dominación ejercida por unos individuos sobre otros. Es necesaria la intervención del Estado para ayudar a la gente a sacudirse las dominaciones que padece, pero también es necesario prevenir los abusos públicos a través de una democracia mucho más deliberativa y disputativa.
3. Mientras los poderes públicos democráticos muestran sus limitaciones, el poder de las empresas globales se ha incrementado en la última década, como resultado de la globalización, las desregulaciones y las privatizaciones. Si las empresas del Fortune 500 fueran un país (datos de 2010), serían el segundo más grande del mundo, con el equivalente a dos tercios del PNB de Estados Unidos, y el doble que Japón o China. Y esto plantea el problema de a quién rinden cuentas los nuevos poderes globales.
4. En parte como respuesta espontánea al aumento del poder de las empresas globales, ha surgido la tendencia internacional de regulación social de la empresa por parte de un número creciente de grupos afectados: la sostenibilidad, responsabilidad social corporativa, ciudadanía corporativa. Parece que las empresas comienzan a atenerse a ciertos estándares de conducta social, medioambiental y de gobernanza, haciendo entreverun nuevo papel de la empresa en el siglo XXI como institución económica con impactos positivos en la sociedad y en la arena global. Sin embargo, la tendencia no está consolidada y, además, las instituciones financieras de inversión no la han aceptado aún en su mayoría.
5. También ha cambiado un aspecto extraordinariamente importante de la fábrica social: la generación de legitimidad. La legitimidad -la licencia moral para operar- proviene de la opinión pública (Habermas). Pero en nuestros días la opinión pública no es solamente generada por los medios locales-nacionales de comunicación sino, sobre todo, por las redes sociales globales: una cantidad exponencialmente creciente de análisis, opiniones, comentarios y enlaces generados por los propios usuarios. A través de Internet y sus plataformas (Twitter, Likedin, Facebook, Google, blogs, etcétera), un número creciente de ciudadanos de a pie se han convertido en una poderosa fuente de reflexividad (Giddens), de creación rápida de estados de conciencia y de legitimidad tanto para los poderes públicos como para los privados.
6. A este hecho se le añade otra evidencia complementaria: las redes sociales se están revelando como un poderosísimo multiplicador y facilitador de la intervención masiva de los ciudadanos corrientes en la agenda pública. Los últimos seis meses nos han mostrado abundantes ejemplos: la primavera árabe, el 15-M en España, las manifestaciones masivas en Tel Aviv o los disturbios en Reino Unido y la respuesta ciudadana a los mismos.
7. Estas tendencias se han agudizado con la crisis económico-financiera de 2008. En primer lugar, las instituciones de inversión financieras globales, hedge funds, fondos de inversiones y fondos de pensiones, flanqueados por agencias privadas de calificación, han creado una situación realmente inédita: las mismas instituciones que originaron la crisis en primer lugar, que han salido indemnes y económicamente reforzadas de la misma, han puesto contra las cuerdas a instancias democráticas como Estados Unidos o Europa.
8. Las restricciones presupuestarias y el desempleo se han combinado para producir la mayor desigualdad de rentas registrada en toda nuestra vida. En España, más de un millón de familias tienen a todos sus miembros en el paro. La desigualdad de rentas en Estados Unidos es la mayor desde que el Census Bureau comenzó sus estadísticas en 1967. En ese mismo país, la renta de trabajo de los que hacen más de 50 millones al año era en 2008 de 91,2 millones de dólares, pero en 2010 pasó a la escalofriante cifra de 518,8 millones. Esos 74 estadounidenses ganaron con su renta salarial el equivalente a lo que ingresaron los 19 millones de compatriotas con peores salarios. Al mismo tiempo, las grandes empresas globales nos recuerdan cada día que están obteniendo beneficios notables a pesar de la crisis. Si otra vez consideráramos a las empresas del Fortune 500 como un país, sería uno de los países con mayor crecimiento en 2010, por delante de China o India.
9. La crisis, finalmente, ha revelado otro nuevo y determinante rasgo: un mundo multipolar en el que nuevas potencias económicas irán afirmando su voz. Esto conducirá tarde o temprano a una nueva realidad multilateral global, tanto en el plano económico como en el político. No es descabellado pensar que estamos en la antesala de un nuevo acuerdo monetario internacional, que ancle el sistema a una cesta de monedas y no solamente al dólar y que, idealmente, también termine por acordar una regulación de las instituciones financieras de inversión. Pero, cuando esto ocurra es posible que no todo nos resulte cómodo: India, China, Brasil o Rusia pudieran traer ideas y sugerencias no muy familiares para los que hasta el momento vivimos en el epicentro de la globalización.
10. Y como último rasgo inescapable, existen otras crisis, menos mencionadas, pero también determinantes. Vivimos en un planeta muy poblado (Jeffrey Sachs) en el que los cuatro pilares del crecimiento humano están sujetos a cuellos de botella crecientes: junto a la amenaza de un rápido cambio climático, existen 1.000 millones de personas con riesgo de desnutrición, 1.200 millones de personas no tienen acceso a agua potable, y 1.800 millones no tienen acceso a la electricidad... Y estas cifras no son sino el anuncio de las crisis de seguridad alimentaria, de agua y de energía que seguiremos experimentando intermitentemente en el futuro.
Ante este cambio de era caben dos posiciones intelectuales: la más natural es el desconcierto, y el sentimiento de impotencia. Pero también cabe el convencimiento de que una tarea primordial de gran significación social hoy es que los investigadores sociales, políticos y económicos se desapeguen de las creencias prevalentes y hagan un esfuerzo para ver la realidad tal y como es, con la esperanza de, al menos, acertar a hacer preguntas relevantes.
Manuel Escudero es director general de la Deusto Business School.