lunes, 8 de junio de 2026

Detente, Trump

  • AMLO se hace presente porque la narcopolítica que toleró persigue hoy a Morena. Vuelve porque Estados Unidos ha comenzado a hacer las preguntas que en México nadie quiso formular. Y regresa, sobre todo, porque tiene miedo.

Por Denise Dresser - El Imparcial

Nos dijeron que López Obrador estaba retirado. Que se había ido a La Ching…, literalmente y políticamente. Que cumpliría su promesa de desaparecer de la vida pública para no opacar a la Presidenta ni intervenir en el nuevo Gobierno. Pero la promesa de AMLO expira en cuanto el legado empieza a tambalearse. Por eso reaparece. No sólo para defender su obra; también para defenderse a sí mismo. Su carta pública es una reaparición desafiante, pero también una confesión involuntaria. Detrás de cada elogio al pasado hay preocupación por el futuro. Detrás de cada recuerdo de su relación con Trump hay ansiedad ante lo que viene. AMLO se hace presente porque la narcopolítica que toleró persigue hoy a Morena. Vuelve porque Estados Unidos ha comenzado a hacer las preguntas que en México nadie quiso formular. Y regresa, sobre todo, porque tiene miedo.

Y por ello escribe una carta donde intenta presentar una relación excepcional con Trump. Una historia de entendimiento mutuo, amistad política y respeto recíproco. Una narrativa donde ambos mandatarios navegaron las diferencias gracias a la buena voluntad. El problema es que los hechos cuentan otra historia. En su primera iteración, Trump nunca fue particularmente amable con México. Convirtió a los mexicanos en villanos convenientes para movilizar a su base electoral. Nos usó como símbolo del desorden fronterizo. Aprovechó la dependencia económica para presionar la renegociación del T-MEC. Alimentó el miedo al migrante y utilizó a México como piñata política permanente. No fue una relación entre iguales; fue una relación marcada por la presión.

Ler más

No hay comentarios:

Publicar un comentario