¡Que alguien me explique!
- Morena está jugando a tener una división interna para acabar por salvar a Samuel García. La pregunta es ¿por qué? Y es aquí donde aparecen cuatro ases bajo la manga del gobernador de Nuevo León
Por Ramón Alberto Garza - Código Magenta
Nadie entiende el papelón de desprestigio que está jugando Morena en el caso del juicio político al gobernador Samuel García.
Desde hace semanas, las cúpulas nacional y local del Partido en el Poder, vienen cerrando filas con el PRI y con el PAN para dar luz verde al juicio político que desembocaría en el desafuero y la salida del gobernador. Las acusaciones que pesan sobre Samuel García son de corrupción, en particular por la triangulación millonaria de recursos públicos de proveedores del gobierno a los despachos jurídico y fiscal del padre del mandatario enecista, del que también es su socio.
La promesa del acuerdo original entre Morena y el PRIAN era que unirían esfuerzos para esa causa contra la corrupción. Lo que sucedió en la realidad es que dos diputados locales morenistas -Mario Soto y Rodrigo Montemayor-, además de su aliada del Partido Verde, Claudia Chapa, se ausentaron el día de la votación. A pesar de ello salió adelante la iniciativa del juicio político. Pero el hecho es que para proceder luego al posible desafuero y la destitución se requieren los votos de todos los legisladores locales morenistas, quienes junto con los 22 del PRIAN alcancen los 28 que les dé la mayoría requerida.
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