Dr. Rafael Vela Martínez - Por Redacción/HoraCeroMX
(primera de 2 partes)
Veracruz sigue siendo el corazón azucarero de México, pero esa fortaleza productiva se ha convertido también en una fuente de vulnerabilidad. La crisis actual no nació con el posible cierre de un ingenio ni con el azúcar que presuntamente entra de contrabando: es el resultado de siglos de concentración territorial y décadas de subordinación política, baja productividad, desigualdad y falta de diversificación agrícola.
El anuncio de problemas financieros y operativos en factorías veracruzanas, las plagas que amenazan la zafra, la caída del precio del azúcar y las denuncias sobre el ingreso irregular de producto procedente de Guatemala han encendido nuevamente las alarmas. No es un asunto menor: Veracruz aporta alrededor de cuatro de cada diez toneladas del azúcar nacional y concentra la mayor infraestructura cañero-industrial del país. Cuando una factoría se detiene, no sólo se apagan calderas; se paralizan cosechas, transporte, comercio y empleo en decenas de municipios.

No hay comentarios:
Publicar un comentario