Sergio Aguayo - El Siglo de Durango
La Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) es grandota, grandiosa y temible. Ha sido locomotora de la transición pacífica e invernadero de bandas criminales que transitan -sin pestañear- de la sofisticación a la brutalidad.
La legendaria defensora de los derechos de los habitantes de la gran urbe, Josefina MacGregor Anciola de Suma Urbana, me relató sus impresiones sobre el crecimiento, sofisticación y diversificación de las bandas de inmobiliarias y notarios, jueces y funcionarios durante los últimos años. Las parvadas son cada vez mayores y sobrevuelan, como zopilotes, los 9,179 kilómetros cuadrados de la gran urbe buscando dónde arrebatar propiedades. Nos faltan estadísticas confiables.
Sí sabemos que nuestros gobernantes son como las moscas porque se mueven al ritmo del periodicazo. En abril de 2025 una mujer de 74 años, Doña Carlota, mató a balazos a dos personas que habían invadido su propiedad en la zona conurbada. Para lucirse, el Ministerio Público mexiquense pidió 140 años de cárcel. Un juez federal le corrigió la plana y mandó a la encarcelada a prisión domiciliaria, donde todavía sigue. El asunto llegó a la CDMX cuando vecinos de los combativos comités vecinales de la Colonia del Valle denunciaron varios despojos recibiendo, con ello, la atención de los medios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario