jueves, 24 de septiembre de 2026

La madre buscadora Beatriz Uscanga es atacada en su casa de Veracruz

  • El asalto lo cometió la madrugada del miércoles un hombre con un arma blanca; es el segundo atentado a lo largo de la búsqueda de su hijo Sebastián Menéndez

Beatriz Uscanga, madre de Sebastián Menéndez en una imagen compartida en sus redes sociales, el 19 de septiembre. Facebook Beatriz Uscanga

Zedryk Raziel - México - El País 

Estaba en penumbras cuando comenzaron a forcejear la puerta de su casa. Beatriz Uscanga dio un brinco y corrió a la entrada para luchar. Dentro dormían su madre enferma y su hija adolescente. Pasaban de la una de la madrugada del miércoles. La puerta cedió y ella contuvo con el cuerpo los empellones desde fuera. Ni le dio tiempo de encender las luces. Pero bajo la tenue luz de la noche vio a un hombre con la cara cubierta, que alcanzó a meter el brazo por el resquicio de la puerta, la sujetó del cabello y comenzó a azotar su cabeza contra la pared, varias veces. Como Beatriz no renunciaba, también le dio puñetazos en la cara y el cuerpo. El agresor no decía palabra alguna. Ella tampoco había pronunciado nada, lo que se dice o pregunta en esos casos: imaginaba de qué se trataba. Era un extraño forcejeo mudo de furia y desesperación.

Hasta que el sujeto entró de lleno. Entonces se rompió el silencio.

—¡Ya, cabrón! ¿Quién eres? ¿Qué quieres? —gritó por fin Beatriz, echándose para atrás.

El siguió sin hablar. Sacó un puñal y lanzó dos tajadas veloces al vientre de Beatriz, que alcanzó a moverse, sintiendo las heridas. El asalto continuó, los golpes del hombre y los manotazos de Beatriz. Ella, ante todo, quería evitar que el agresor se metiera más a su casa y les hiciera daño a su madre y su hija. Beatriz alcanzó a encender la luz y fue cuando el hombre huyó. Ella, aturdida por los golpes, escuchó que la puerta de un auto se cerraba y arrancaba, seguido de una motocicleta. Se revisó el cuerpo, la parte donde había sangre. Se vio dos cortadas largas en el estómago, por suerte, no demasiado profundas.

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