- El gigante asiático aceleró la construcción de imponentes infraestructuras en 2019, con una inversión de 134.000 millones de euros
En poco más de un año, dos gigantescas infraestructuras chinas han fascinado al mundo. Y con razón, porque han batido numerosos récords en sus respectivas categorías. Primero, a finales de octubre del año pasado, se inauguró el puente más largo sobre el mar, que conecta las excolonias de Hong Kong y Macao con la ciudad de Zhuhai, en la China continental. Después, días antes de que el pasado 1 de octubre la República Popular celebrase su 70º aniversario, abrió sus puertas el segundo aeropuerto de Pekín, la terminal más grande del planeta. Ambas son espectaculares obras de ingeniería, en cuya construcción se han empleado nuevas tecnologías y diseños innovadores. Pero su futuro se vaticina muy diferente. Basta recorrer las instalaciones para certificarlo.
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