Caudio Ochoa Huerta - Sonora Presente
Las familias de cuatro de los cinco niños fallecidos en el Hospital General de Zona número 1 del IMSS en Durango fueron llamadas a la tercera reunión en menos de una semana después de la muerte de sus hijos. El departamento jurídico las buscó una por una. Al llegar se acomodaron en una oficina de las instalaciones centrales en el estado.
De pronto, y sin que nadie se los advirtiera antes, apareció Zoé Robledo, el director general del Instituto. Iba acompañado de la delegada, Roxana Blanca Rivera y de otros funcionarios que a lo largo de los días habían quedado rebasados por la tragedia.
Los papás que hablaron para esta columna coinciden en que, por la experiencia vivida ya no tenían la más mínima esperanza en encontrar a alguien humano ante su pérdida. Zoé, aseguran, sí lo fue. Entró y saludó uno a uno. Faltaba más.
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