- La presidenta navega tormentas que desatan halcones. Y hasta el jueves el destino parecía premiar aquello de la “cabeza fría”. No engancharse, no sobrerreaccionar, y no imponer medidas compensatorias al tú por tú.
Salvador Camarena - El Financiero
La Feria
Desde su inicio, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum dio pasos para normalizar la relación con Estados Unidos, primero, y luego fortalecerla. La ruta no ha sido fácil, pero a pesar de las groserías y desplantes de Donald Trump desde que en enero del año pasado regresó a la Casa Blanca, la relación es hoy mejor que cuando inició el sexenio, mas ahora enfrenta su mayor desafío.
De Sheinbaum y de Trump se puede decir que han logrado un “cuarto de al lado”. Con apenas dos entrevistas personales, muy circunstanciales ambas, la cooperación anticrimen parecía capaz de sobrevivir “dramas políticos” (Landau dixit): por ejemplo, el caso de Rocha Moya y los nueve de Sinaloa, que Claudia se negó a detener, no la descarriló. Sin embargo, nada ha sido miel sobre hojuelas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario