- Lula, el presidente de Brasil, ha ido a Washington dos veces, en ambas ocasiones cuando había acusaciones de Trump de por medio
Ricardo Pascoe - El Heraldo de México
Trump acusó a Gustavo Petro, presidente de Colombia, de ser protector de narcotraficantes. Petro lo negó tajantemente, y fue a Washington a conversar con el presidente de los Estados Unidos. Se miraron a los ojos, y se dijeron lo que cada uno tenía que decir. Tuvieron, según Petro, una muy buena conversación.
Lula, el presidente de Brasil, ha ido a Washington dos veces, en ambas ocasiones cuando había acusaciones de Trump de por medio. La segunda vez fue ésta semana, a raíz de amagos por parte de Estados Unidos, cuestionando las políticas de Brasil. El trato directo no tiene sustituto: se miran los gobernantes y dicen lo que se tiene que decir.
Ni Colombia ni Brasil han recibido la cantidad de amenazas, y acciones directas sobre su territorio, como México por parte del gobierno de Trump. Ni de cerca. Pero la presidenta Claudia Sheinbaum no ha ido a Washington. No ha dado ese paso decisivo: mirarse a los ojos con Trump y afirmar lo que se tiene que defender, explicar, razonar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario