Samuel García - El Sol de México
La presidenta Claudia Sheimbaum ha decidido, en los hechos, administrar el estancamiento de la economía.
Esta conclusión no es precipitada. La economía mexicana arrancó 2026 confirmando lo que ya era evidente: no crece. El PIB cayó -0.8% trimestral en el primer trimestre, un raquítico crecimiento de 0.2% anual. No es un tropiezo coyuntural, es la consolidación de dos años de debilidad continua.
Las cifras de abril reforzaron esa lectura. La inflación se mantiene en 4.5%, y la inflación básica acumula casi un año por encima de 4%. Mientras que más de 227 mil personas salieron de la población ocupada en el primer trimestre. Menos crecimiento, más inflación y peor calidad del empleo.
Por su parte, Hacienda reconoció menores ingresos a los programados, con caídas reales generalizadas y presión adicional por los ingresos petroleros. Así que el margen fiscal también se estrecha en medio de la desaceleración.
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