Ramón Alberto Garza - Sonora Presente
Por más que lo intentaron defender desde todos los rincones de la Cuarta Transformación y él mismo decía que estaba “limpio”, que resistiría, fue inevitable. Rubén Rocha Moya debió salir a pedir licencia como gobernador de Sinaloa.
Por más que la presidenta Claudia Sheinbaum diga que “aquí no pasa nada” y defendiera por cinco mañaneras consecutivas a su protegido gobernador morenista -ahora con licencia- la inquilina de Palacio Nacional se vio obligada a volar hasta Palenque. Fue un viaje disfrazado de “gira presidencial”.Política
Con un poco de “cabeza fría”, la presidenta Claudia Sheinbaum debió haber cancelado esa sospechosa gira, porque la especulación nacional dibujaba que se vería con su antecesor en algún sitio cercano a “La Chingada”. Si se vieron o no, es lo de menos. Ella fue a ponerse a modo, al alcance de quien le heredó la silla presidencial, en el barrio sede de “La Chingada”. Lo hizo por torpe decisión propia o porque la mandaron llamar para hacer el “parte de guerra”. Andrés Manuel López Obrador ya sabe lo que se le viene en los próximos meses a su Cártel de Tabasco.
No hay comentarios:
Publicar un comentario