Lorenzo Meyer - El Siglo de Torreón
Para interpretar tiempos como los que corren, viene bien acudir a un par de premios Nobel: Albert Camus, que lo fue en literatura (1957) y Paul Krugman, en Economía (2008).
En su novela La Peste (1947) Camus abordó la desventura de una ciudad (Orán) atacada por una plaga -peste bubónica- y las consecuencias del confinamiento de sus habitantes mientras la epidemia agotaba su ciclo. Ese tiempo epidémico y sus efectos sobre la conducta y moral de los confinados pasan por el filtro de un observador participante entregado a una lucha sin cuartel contra la peste: el médico Bernard Rieux, y los juicios y acciones del círculo del que se rodea.
No hay comentarios:
Publicar un comentario