- En tiempos donde abundan discursos huecos y posiciones acomodaticias, Guerrero García proyecta convicciones firmes, criterio propio y una visión constitucional seria
Darío Celis - El Heraldo de México
LA REFORMA JUDICIAL de Andrés Manuel López Obrador nació entre críticas, desconfianza y una polarización inédita.
Muchos advirtieron riesgos, otros hablaron de retrocesos, y no faltaron quienes aseguraron que el Poder Judicial mexicano estaba condenado a perder independencia y nivel técnico.
Sin embargo, en medio de ese debate feroz que inició con el desmantelamiento del pleno cuya última presidencia encabezó Norma Piña, comienza a surgir una figura que podría cambiar la conversación nacional: Arístides Rodrigo Guerrero García.
Porque más allá de filias políticas o posturas ideológicas, cuando un jurista entra a una sala y demuestra profundidad constitucional, técnica jurídica, capacidad argumentativa y visión de Estado, el derecho habla por sí mismo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario