- El instituto emisor mantiene los tipos de interés a la espera de los próximos pasos de la Reserva Federal
La llegada de Donald Trump a la presidencia de la primera potencia mundial no ha sido, al menos por ahora, la "película de terror" que pronosticó Agustín Carstens poco después de la victoria del magnate republicano. Era diciembre de 2016 y todas las alarmas se dispararon a la vez en México. Once meses después, la economía mexicana crece a buen ritmo, mucho mejor de lo que cabría esperar en el lúgubre final de 2016 e inicio de 2017, y la inflación da señales de haber tocado techo. Pero en el horizonte todavía dibuja importantes retos y el gobernador del Banco de México ha aprovechado su última decisión de tipos de interés al frente del instituto emisor para alertar de los "riesgos" sobre la segunda mayor economía de América Latina.
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