Cuando se refirió por primera vez a la designación de Jorge Bergoglio
como Papa, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner debió imponerse a los
silbidos que bajaban de las tribunas ocupadas por jóvenes militantes de La
Cámpora, la agrupación que más influencia ha ganado en los últimos años en su
Gobierno.
Leer más
No hay comentarios:
Publicar un comentario