José Luis Pardo / El País
Hay que reconocer que, desde el punto de vista narratológico,
este relato de la crisis económica en el que llevamos sumidos ya más de cinco
años está bastante bien traído. Cuenta con una gigantesca adversidad inicial
(la explosión de la burbuja inmobiliaria y la consiguiente crisis de la deuda
bancaria) y con una gran meta final a modo de desafío del destino (el
equilibrio presupuestario); tiene sus héroes esforzados y dispuestos al
sacrificio (los pueblos endeudados y cada vez más recortados, y los líderes
políticos que los conducen por la estrecha senda de la austeridad) y sus
adversarios malignos (los “mercados” y los “inversores”, ciegos ante cualquier
cosa que no sea el beneficio inmediato, en santa alianza con el espíritu
prusiano), cada uno de los cuales tiene a su vez aliados ambivalentes (los
movimientos populistas y los ultraliberales, ambos siempre ofuscados); y dispone
de numerosos mecanismos de aumento de la tensión en forma de fluctuación de las
primas de riesgo, y de un depósito muy nutrido de episódicos “giros inesperados
de la fortuna” prestos a quebrantar las fronteras de la verosimilitud para
impedir que decaiga la atención. Para evitar cualquier intento de buscar
desenlaces simples o alternativos e interpretaciones fáciles, se ha ganado la
reputación de una intrincada complejidad de su trama (que hace las veces de lo
que en los mitos era la conspiración de los dioses y las parcas y en las
religiones monoteístas el plan de Dios) a fuerza de catapultar al estrellato a
una nueva raza de narradores que ha desplazado tanto a los poetas y a los
novelistas como a los periodistas: la estirpe de los asesores financieros, que
ahora ocupan el lugar de los oráculos a la hora de hacer profecías crípticas y
enigmáticas o de los teólogos e ideólogos a la de ofrecer explicaciones
insondables, hondamente técnicas y convenientemente confusas, que sirven de
entretenimiento (ya que de consuelo es imposible) a quienes lo han perdido todo
por culpa de tan enmarañada y misteriosa cadena de oscuros acontecimientos
nombrados en inglés
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