- La compra en tiendas de descuento dejó de ser un síntoma de precariedad para convertirse en una estrategia de administración del gasto.
Enrique Quintana - El Financiero
Coordenadas
Recientemente se publicaron dos cifras que, leídas juntas, parecen contradecirse.
El INEGI dio a conocer ayer el Indicador Oportuno del Consumo Privado, que estima para junio un crecimiento anual de 2.6 por ciento.
Un día antes, la ANTAD reportó que las ventas a tiendas iguales de sus cadenas asociadas cayeron 1.6 por ciento nominal también en junio, lo que, descontada la inflación, implica un retroceso real cercano a 5 por ciento.
¿Quién tiene razón? Probablemente ambos. El consumo no se está desplomando: se está mudando de tienda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario