- La industria del país vecino considera que preservar el tratado es esencial para mantener inversiones, empleo y competitividad manufacturera.
Patricia Tapia - Expansión
Cada día, millones de dólares en componentes fabricados en Estados Unidos cruzan la frontera hacia México. Ahí reciben ensamblaje, integración o procesos especializados. Horas después emprenden el camino de regreso para incorporarse a productos que terminan en fábricas, almacenes y centros de distribución estadounidenses.
Para Amphenol, una empresa con más de un siglo de historia dedicada a la fabricación de sistemas de interconexión para sectores que van desde la defensa hasta la industria aeroespacial, ese movimiento forma parte de la rutina. Sus componentes fabricados en Estados Unidos viajan a plantas mexicanas, donde se integran en ensambles que regresan al mercado estadounidense.

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