Carlos Ramírez - El Independiente
Como en política no hay coincidencias, la información de Los Ángeles Times sobre la presunta investigación en contra de los gobernadores de Sonora y Tamaulipas se debe colocar en el cajón del caso Rocha Moya. Es cierto que se trató de una nota con varios días previos de indagación, pero el timing político es el que vale: justo después del agresivo discurso presidencial nacionalista en el Monumento a la Revolución.
No se necesitó un exabrupto digital del presidente Trump a un discurso de plaza pública, ni tampoco de una contrarréplica del embajador Ron Johnson al regaño presidencial en la mañanera del lunes. E independientemente de la presentación y validez de las pruebas que se encontrarían detrás de la información del diario, la bala de plata pegó en la diana del corazón de Morena: el gobernador Alfonso Durazo Montaño es nada menos que presidente del Consejo Nacional del partido en el poder, un cargo de peso diríase que hasta superior al de la nueva presidenta Ariadna Montiel Reyes.

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