Darío Brooks - BBC News Mundo
México enfrenta un problema energético desde hace varios años y las recientes tensiones petroleras en Medio Oriente, así como la agresiva política internacional de Donald Trump, está encendiendo alertas: depende mucho del gas de Estados Unidos.
Al menos el 75% del consumo diario de ese combustible en México viene de su vecino del norte, en su mayoría del estado fronterizo de Texas. Y casi la mitad del gas importado lo utiliza para generar energía eléctrica.
Si por alguna razón, política, económica o incluso natural (como ya ocurrió con una severa tormenta en 2021) hubiese un cierre a la válvula transfronteriza de este combustible, México estaría en una grave situación.
Qué hacer para evitar tal riesgo es la pregunta que ha abierto la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y que ha generado un debate entre políticos, analistas y científicos relacionados con el sector energético.

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