Ramón Alberto Garza - Sonora Presente
Con el mayor sigilo, sin hacer exhibición pública, agentes del FBI, del IRS y de Homeland Security catearon el pasado jueves las oficinas de Ikon Midstream LLC, en Houston, Texas. Esa es la corporación petrolera que presumiblemente habría operado algunos de los mayores envíos de diésel y gasolinas en buques que, en los últimos siete años, ingresaron a México sin pagar impuestos. Los proveedores desde Estados Unidos del llamado “huachicol fiscal” a las redes de contrabando creadas por los gobiernos de la Cuarta Transformación.
De acuerdo a fuentes de inteligencia que participaron la semana pasada en esa redada, fueron confiscadas computadoras y servidores de la empresa petrolera que en sus redes sociales presumen ser los mayores proveedores de refinados y aceites al mercado mexicano. No se reportaron detenciones de ejecutivos.
El objetivo de este cateo es el de cotejar el origen y destino de cientos de miles de barriles de diésel, gasolinas y otros derivados petrolíferos, que fueron enviados en pipas, ferrocarriles, pero sobre todo, en grandes barcos, a fin de detectar presuntos ilícitos en un esquema que coloca a Andrés Manuel López Beltrán, el hijo del ex presidente Andrés Manuel López Obrador, en el epicentro de ese negocio ilícito. Las sospechas apuntan al jefe supremo del “Modus OperAndy”, quien con su red de amigos en Pemex falsificaba los permisos de importación para hacer pasar como aceites baratos, sin pago de impuestos, lo que en realidad eran diésel y gasolinas.
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