José Blanco / La Jornada
El pasado 6 de marzo el
secretario Emilio Chuayffet hizo un compromiso público de importancia
máxima: propone alcanzar un sistema educativo básico de la mayor
eficiencia y calidad del mundo: tender a igualarlo con el de Finlandia.
Para ello hace falta una
revolución educativa, dijo,
desterrando abusos pero también cambiar usos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario