Jorge
Mario Bergoglio se convierte en el primer jesuita y americano en sentarse en la
silla de Pedro
El
arzobispo de Buenos Aires, de 76 años, ejercerá su pontificado bajo el nombre
de Francisco
El
cónclave necesitó cinco votaciones
Pablo Ordaz –Roma- El País
Un Papa que sonríe,
que da las buenas tardes, que hace una broma apenas unos minutos después de
recibir sobre sus hombros el peso entero de una Iglesia lastimada, que pide la bendición antes de darla, que es jesuita como
tantos otros que consiguieron hacer caminar de la mano la fe y el conocimiento,
que vivía en un apartamento en vez de en un palacio cardenalicio y se montaba
en el transporte público para ir a confortar a los enfermos y a los pobres, un Papa que hace ocho años pudo serlo y dijo
que pase de mí este cáliz, un Papa que viene del nuevo mundo, que tiene cara de buena persona y que elige el
sencillo nombre de Francisco es una oportunidad a la esperanza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario