Contracorriente
Maité Azuela - El Siglo de Torreón
Una imagen de contraste en dos días consecutivos. El 5 de octubre el Capitán Sol cae en shorts y playera, a medianoche, en Zapopan. Al día siguiente, la Marina publica en el Diario Oficial su nuevo Código de Conducta 2026. Veinte páginas que dejan sin efecto el de 2023. La caída y el código se miran frente a frente.
El Código es, por primera vez, una autopsia. Nombra cinco riesgos que la propia institución detectó con denuncias y auditorías del Órgano Interno de Control: hostigamiento y acoso, incumplimiento de funciones, uso indebido del cargo y cohecho, ocultamiento de información, deterioro del clima y de la imagen. El reflejo de su prestigio agonizante.
Pide lo elemental: bitácoras exactas, protección de información clasificada, anteponer el interés de la Nación, firmar una carta compromiso, denunciar ante el Comité de Ética. Invoca honor, deber, lealtad, patriotismo, honradez, legalidad, imparcialidad, integridad, transparencia. Y añade cuatro palabras que no suelen estar en un reglamento naval: sabiduría, sensatez, congruencia y humildad.
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