- La inversión fija bruta creció 6.6 por ciento anual en julio y ligó cuatro meses consecutivos al alza, mientras que el consumo privado de julio, en cambio, se estancó respecto al mes previo y desaceleró su ritmo anual a 1.1 por ciento.
Enrique Quintana - El Financiero
Coordenadas
Ayer, el INEGI publicó dos indicadores que, leídos en conjunto, apuntan a un cambio en la dinámica de la economía mexicana: el motor del crecimiento está dejando de ser el consumo y empieza a ser la inversión.
Durante el ciclo pospandemia, la expansión descansó en el gasto de los hogares, apoyado en la recuperación del empleo, los aumentos salariales, las transferencias públicas y unas remesas que encadenaron máximos históricos.
Esa mezcla parece estarse agotando, y los datos de julio lo retratan con claridad.
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