“Somos chivos expiatorios”: confiesa tajantemente el Contralmirante Fernando Farías Laguna desde el interior de un centro de detención en Buenos Aires, hasta donde acudió Código Magenta para conocer de viva voz su historia, el otro lado de la moneda
Por Ramón Alberto Garza - Código Magenta
Desde Buenos Aires, Argentina.- Desde que en diciembre de 2025 huyó de México porque temía por su vida, el Contralmirante Fernando Farías Laguna -acusado con su hermano Manuel de operar desde la Secretaría de Marina una vasta red de huachicol- venía guardando prudente silencio, esperando que la conclusión de las investigaciones le dieran la razón.
“Somos chivos expiatorios”, confiesa tajantemente desde el interior de un centro de detención en Buenos Aires, hasta donde acudió Código Magenta para conocer de viva voz su historia, el otro lado de la moneda. Fernando Farías Laguna está confinado en ese centro desde que fue detenido al intentar ingresar a Argentina con un pasaporte falso, bajo el alias de “Luis Lemus”. No se permite la entrada de cámaras ni de teléfonos celulares. Pero accedemos al lugar para sostener una amplia conversación.
El Contralmirante rompe el silencio con esta entrevista y advierte que dos marinos -como él y su hermano, detenido en México y recluido hoy en el penal del Altiplano- no tienen relación alguna con el huachicol, y menos la capacidad de crear las redes criminales que lo operan desde el sexenio pasado. Y, advierte, que el tráfico ilegal de combustibles es una operación de Estado en la que estarían involucradas distintas secretarías y dependencias gubernamentales.
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