- El paso de dos gobiernos en la CDMX aún no ha devuelto los hogares Leticia y Trinidad, que ven la luz cerca, pero no quitan el dedo del renglón.
Shelma Navarrete
La última vez que Leticia Rosales vivió en su departamento en el piso 12, podía ver por el espacio entre los muros el vacío hacia la calle, pues el edificio Osa Mayor había quedado prácticamente partido en dos tras el sismo del 19 de septiembre de 2017.
Para ella y sus vecinos el miedo llegó días antes, con el primer temblor ocurrido la noche del 8 de septiembre, cuando vieron quebrar las escaleras y los muros, pero aún pensaban que la construcción de 60 metros de altura y casi 50 años de antigüedad

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