Mario Maldonado - El Universal
La dupla empresarial de Miguel Alemán y Carlos Cabal huele a pólvora. El primero representa a la tercera generación de una dinastía de políticos y hombres de negocios que se juega su nombre tras asociarse con el banquero preferido de Carlos Salinas de Gortari, quien reapareció en el gobierno de su paisano Andrés Manuel López Obrador sin que este se opusiera, aunque no lo ve con buenos ojos.
Ese es el peso que el presidente de Interjet i grupo Galem debe llevar sobre sus hombros cada día: la herencia de una familia que participó en la construcción política y empresarial del país, y que a pesar de contar con la simpatía del gobierno de la 4T, cada vez tiene menos influencia en sus propias compañas, todocomo resultado de malas decisiones.
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