- Tras pasar cinco años y medio en prisión la exlíder sindical del magisterio prepara diversos frentes para retomar su poder
Como si fuera una predicadora religiosa Elba Esther Gordillo toma el micrófono y habla frente a un grupo de maestros que la vitorea. “Ustedes son poderosos, pueden cambiar las mentalidades, las actitudes, los hábitos”, les dice vigorosamente. Vestida completamente de blanco, gafas oscuras y un libro en la mano, La Maestra sigue su discurso mientras se pasea de un lado a otro del escenario. Es 1 de mayo de 2019: han pasado ya más de seis años desde que la exlíder del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) cayó en desgracia al ser acusada del desvío de recursos del gremio, lavado de dinero y crimen organizado. Tras cinco años y cinco meses en prisión, la absolución y la devolución de sus millonarios bienes, Gordillo (Comitán, 1945) anuncia su regreso y lanza una advertencia: “Soy alguien que se pone a disposición para ser útil y sacar de nuestra casa a los que ayer nos pusieron de rodillas”.
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