Oscar
Ishizawa, experto en manejo del riesgo de desastres del Banco Mundial, explica
cómo mitigar sus efectos y cómo debe prepararse el país para futuras
catástrofes
Ya es historia
conocida: las pérdidas humanas y materiales ocasionadas por las tormentas
Ingrid y Manuel son cuantiosas. Esas vidas truncadas que podrían haber
concluido estudios, hacer una carrera, seguir trabajando y contribuyendo a la
sociedad. A eso hay que incluir, combinado con otros factores, la caída de las expectativas de crecimiento del país. Tras el temporal la Secretaría de
Hacienda y Crédito Público de México ajustó sus previsiones de crecimiento
económico del 1,8% al 1,7% para 2013. El Banco Mundial calcula que el costo de
adaptación de América Latina a temperaturas superiores a los 2 grados ascenderá a unos $20.000 millones anuales para el 2050.
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